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Canciones de mierda

 


    Muchas son las canciones que en el mundo han sido, incontables, así como los autores que con mayor o menor acierto les han puesto letra. Y casi todas tratan sobre eso que los necios se obstinan en llamar amor: Las hay sobre gente que está berraca bebe los vientos por otra que la ignora felizmente; sobre lo mucho que se quieren Manolito y Pepita, flor de un día, ajenos a una coda que, trufada de reproches, terminará por devolverles el seso; canciones acerca de miradas que se encuentran, sobre frote roces, abrazos, sonrisas psicóticas cómplices, besos... Es tal la saturación que enmascara incluso el auge de dos temáticas de ¿Nuevo? cuño: las canciones bacaladeras que hablan de la fiesta en tanto que fiesta en sí misma, temas bailongos sobre el bailar, ¿Se imaginan que pasase lo mismo con las de amor? y las que encierran una lectura sexual en medio de un estribillo mongolizante: Algo así como esta página, pero musicalizada. Pero, no desesperen: Aunque residuales en comparación, otras inquietudes humanas han encontrado su hueco en el mundo de la música. Incluso la mierda. Y no me estoy poniendo metafórico.

    No es tema baladí, la mierda dice mucho de nosotros como sociedad; siendo incluso que filósofos como Slavoj Zizek ocupan en ella sus cavilaciones. Y, aunque la poliédrica naturaleza que le confiere su polisemia posibilita multitud de lecturas, la recopilación que sigue se centra en las meramente excrementicias. Así, quedan fuera un sinnúmero de significados que le han granjeado su identificación con lo malo sumada a cientos de generaciones con poco apego a ampliar su vocabulario. ¡Te voy a...! ¿Cómo se decía? Era algo malo, la mierda es mala. Ya sé: ¡Te voy a hacer mierda! Eso si me levanto de la silla, porque estoy un poco... Vaya, otra vez. Me cuesta pensar. ¡Vaya mierda! ¡Eso, eso es! Tengo una buena mierda encima.

     Algunos estudiosos sostienen que estas canciones han sido fuertemente influenciadas por los poemas de urinario, pero la realidad es bien distinta: Para el sedente poeta vateril, el objeto literario está presente en el momento mismo de la composición o próximo a su materialización, por el contrario, la escatología musical nos presenta una idea de largo recorrido en la mente del compositor, en la que ya la mierda comenzó a ejercer su fascinación desde la tierna infancia. Quizás un día, paseando, un mojón captó su atención por primera vez; vermiforme, marrón, inerte, salado acechando inmóvil las suelas de los viandantes; y se agachó a recogerlo con cuidado, intuyendo la naturaleza frágil del ser que, cálido, se hundía bajo la presión de sus dedos. ¿Qué podría ser ese objeto tan fascinante? Intrigado, fue corriendo al encuentro de su madre con una sonrisa de oreja a oreja y se lo enseñó orgulloso. Pero, cuál no sería su sorpresa cuando ella lo recibió con el rostro arrugado por el asco. ¿Qué pasaba? Y a la estupefacción la siguió el miedo cuando mamá comenzó a tirarle con fuerza del brazo al tiempo que le gritaba órdenes confusas. Gente volviéndose hacia él, su madre vociferando, el llanto pugnando por brotar, un olor penetrante; y, de pronto el restallido de un bofetón contra la cara que hace que la mierda se le escapase de la mano y acabase estrellándose aparatosamente contra el suelo -Plaf-. Pobre mierda, descompuesta sobre la acera. Y nuestro tierno infante intuye que ser mayor consiste en odiar muchas cosas, entre ellas la caca. Y como todos los niños, interioriza la muerte de su amigo jugando, cantando y mofándose de ese cagarro anónimo con el que llegó a conectar, aunque sólo por un instante.

    Esa es la génesis de la idea. Idea que ha de volver años después en ese momento turbulento que es la adolescencia. El joven busca sobreponerse al debilitamiento de la figura paterna, que deja de ser un referente al que imitar. ¿Qué es más fácil entonces que atacarla, definirse rompiendo con todo lo que le ha enseñado hasta entonces? Llega entonces la venganza de esa pobre mierda, ese reproche guardado durante tantos años. Y de la boca del joven brota un manantial de heces que, por momentos, acrecienta su caudal espoleado por el desagrado con que lo acogen los mayores. Pero la San Ildefonsiana claridad con que borbotea se torna en una estridencia de gallos al tiempo que la cara se le llena de granos. Mas -¡Horror!- no es éste el único cambio que ha de operarse en nuestro púber: Todavía están por llegar las afloraciones pilosas en lugares impúdicos, los vaivenes emocionales, la visita nocturna del duende que nos ensucia los calzoncillos, la imposibilidad de broncearse otra cosa que no sea la espalda y lo más duro de todo: Una extraña inclinación hacia el sexo contrario, o hacia el mismo, acompañada de una cierta incomodidad. Dualidad inexistente días antes y que habrá de acompañarlo el resto de su vida. Sea como fuere, tras la llamada de la naturaleza, se lanza febril al cortejo. Aunque, por desgracia, si sabia es la naturaleza, tiene a bien guardárselo para sí, y no nos dice como galantear, por lo que cada uno ha de buscarse la vida como buenamente puede. Entre las muchas opciones posibles, nuestro Romeo opta por montar un grupo y trovar bellas cantigas de amor con las que hacer que las damas caigan rendidas a sus pies. Pero, desgraciadamente, cantar al amor no se le da muy bien, así que, despechado, decide invertir toda esa enseñanza musical en componer temas satíricos. Y qué hay más cachondo que loar al sorete, ese viejo amigo. Sin saberlo, ha escogido el camino más largo para follar.

    Pero no se aflijan, el arte suele florecer en las almas atormentadas. Quizás la semilla de los siguientes artistas se pierda en vano, pero siempre nos quedarán sus canciones:

"M.I.E.R.D.A." DE LEHENDAKARIS MUERTOS.


    Comencemos por los grafemas de los que se compone nuestra palabra. La adición sucesiva de todos ellos ilumina nuestro intelecto con tan feliz idea. ¿Qué mejor canción entonces para ir abriendo boca?

"BANDEJITAS, LATAS Y PAQUETES" DE LA POLLA RECORDS.


    Pero la referencia no es siempre tan inmediata; a veces, su presencia ha de deducirse, aunque sobrevuele todo el tema. Y no; aunque también se la invoque por su nombre, me refiero a algo más "metafórico". Ya ven que la poesía imita a la vida; a momentos como aquellos en que el rítmico claqueo de nuestro caminar se ahoga súbitamente y notamos que el firme del suelo se hunde; sin mirar, ya nuestra nariz nos advierte de la naturaleza del suceso: Poesía.

"LA CACA DE COLORES" DE SINIESTRO TOTAL.


    Como no siempre llueve a gusto de todos, también hay quien no está satisfecho del fruto de sus intestinos. Como denuncia este tema, algunos lo perciben como algo vulgar, algo de lo que avergonzarse. Al igual que los gabachos, tampoco los modernos aprecian sus tradicionales color y textura. En su ánimo de ruptura pretenden  acabar con la ortodoxia del fecar mantenida con celo, generación tras generación, por nuestros ancestros. Cacas modernas, cacas existenciales, cacas desesperadas; vanos intentos de estreñimiento extrañamiento.


"PANTERA ROCA" DE MAMÁ LADILLA.


    Todo lo contrario le sucede a Mamá Ladilla: Un grupo que ha llamado a algunos de sus discos como "Analfabada", "Autoretrete" o incluso le ha dedicado el conceptual "Disco Brown" al sorete, tiene necesariamente que amar el acto del fecar. Canciones como la sinestésica "Dolor a mierda",  la inequívoca "Pastel", "Devórate otra hez", "Toilet" o "Introrretrete" dan buena fe de ello, aunque en ninguna se recreen con más deleite que en ésta.

"LA SEQUÍA" DE ALBERT PLÁ.


    La mierda huele mal, no es ningún secreto, y su presencia se vuelve incómoda al tiempo de haber cagado, acto por lo demás totalmente necesario. En el amor, tampoco nos es grata la obstinación del desconocido de rigor por pernoctar en nuestra cama. El onvre o muhé de hoy, lejos de renunciar a tan placentero acto, se ha provisto de los medios necesarios para evitarse sus inmundas consecuencias. Y ya saben: Sólo caga bien el que ensucia la taza, y para limpiarla hace falta agua. Siendo que con su ausencia se nos impone una convivencia no prevista y mucho menos deseada. Los seres pusilánimes optan entonces por bajar la tapa, cerrar bien la puerta de baño, y no dejarse caer por allí más de lo necesario. Pero esa mierda los atormenta constantemente: Piensan en ella al comer, viendo el Sálvame Deluxe, al leer las memorias de Aznar... ¿Para qué mortificarse?: Si les gusta el cagar, gózenlo hasta sus últimas consecuencias. No podemos quedarnos sólo con lo bueno. Sigan el ejemplo propuesto por Albert Plà y asómense a esa taza en que macera la cena de hace una semana; no la observen analíticamente cual alemán, háganlo con amor. Y si no lo consiguen, recuerden que el roce hace el cariño. Por cierto, aquí tienen la letra traducida al español.

"COPROFAGIA" DE DEF CON DOS.


    Pero no todo tiene que reducirese a los análisis contemplativos o a lo epicúreo del cagar; también es aconsejable abordar tan sustancioso tema desde la pragmática. Ajena todavía al gravamen del IVA, la ingesta heces se ha constituído en saludable alternativa al Hacendado.


"AGÜÍTA AMARILLA" DE LOS TOREROS MUERTOS.


    Se preguntarán que pinta el pis en tan ilustre tema. Lo hace primeramente como miembro de pleno derecho de la familia de la escatología pero, especialmente porque es mucho más difícil dedicarle el monográfico que realmente se merece. Los Toreros Muertos llenaron un vacío intolerable en nuestra música al tiempo que entraban en el olimpo de las letras hispánicas a la diestra de Jorge Manrique. Ahora que lo pienso, la asociación no es tan casual como pueda parecer a simple vista: Después de plantar un pino, lo propio es regarlo. Desde 1986, año en que se popularizó esta canción, los homeópatas ya no son cabaces de concebir el sueño.

"ATAQUE DE CACA" DE LOS MOX.


    Uno de los factores que más influyen nuestra reacción al saltar las alarmas del recto, es el del entorno en que nos hallamos. De no ser el idóneo, pasarmos a valorar lo apremiante de la emergencia. En caso de habernos quedado sin margen de maniobra, el fecar puede convertirse en algo muy embarazoso: No todos comprenderían que, de pronto, nos diésemos a nuestro placer favorito en su presencia. O quizás sí, pero eso amigos ya es otra historia.

"THE GASMAN BLUES" DE THE FART GUYS.


    "Tanto Goear como YouTube han tenido la desfachatez de no incluír este maravilloso tema en su biblioteca. Mas no desalienten, si tienen Spotify podrán disfrutar de su maravillosa sonoridad. Búsquenlo, no se arrepentirán."

     Para evitarnos el bochorno antes descrito, Dios ha tenido a bien proveernos del don de la profecía. Y, aunque no funciona siempre, un divertido efecto sonoro nos avisa de la cercanía de una masa de mierda oprimida que pugna por liberarse. ¡No me dirán que no son estas profecías más gozosas que las del mismo Malaquías! ¡Y con qué júbilo las profieren algunos!

"W.C" DE PORRETAS.


    Suponiendo que los hados nos hayan sido favorables, habremos tenido el tiempo suficiente para arrastrar nuestras posaderas al cagadero. Lugar en que embriagarnos de paz pero que, al igual que todo paraíso, nos veremos obligados a abandonar tarde o temprano. Es entonces cuando se hace imprescindible el invento de los hermanos Scott: Ya sólo nos queda rebañarnos el orto y regresar al mundanal en lugar del anal ruído.

"ODA AL PAPEL HIGIÉNICO" DE LA TRINCA.






 

Poemas de mierda

 
    Si creen, a tenor de este título, que voy a lanzarme a una jocosa crítica de algún poeta o poemario que haya tenido a mal atraerse mi ira se equivocan de lleno, especialmente porque yo no hago cosas tan "curtas". Este post trata sin embargo de la materia de la que se forjan los sueños de los coprófilos, esto es, el motivo que más se repite en esta profana casa, podría decirse que desbordándola: la mierda. Y es que no es casualidad que su lugar predilecto de cavilación haya sido inventado por un poeta.

    Son pocos los autores de prestigio que se han atrevido a poetizar sobre el fascinante acto del cagar, quién sabe si considerándolo materia de poco provecho. Este hueco ha venido siendo tradicionalmente llenado por los denominados poetas de retrete: artistas anónimos que amenizan sus deyecciones en los cagaderos públicos abigarrando la puerta de loas al sorete. La primera pregunta que debería asaltarnos tras leer esta afirmación es la de la procedencia de su inspiración, la segunda la de cómo coño se atreven a sentar sus posaderas en tan insalubres bujeros. Siendo que no tengo respuesta para esto último si puedo decir que la poesía trata de aprehender lo efímero de los sentimientos eternizándolos sobre el papel; no se me ocurre entonces mejor momento de inspiración literaria; tan sólo hace falta hacer acopio de lápiz y papel para el culo, que el poema va en la puerta y lanzarse a crear. Son estos rapsodas más propensos al trombón que a la lira, mereciéndose además todo nuestro respeto puesto que no prostituyen su arte en pos del fin de otros poetas más convencionales; esto es: el refocilio. Ya me dirán que bella fémina u onvre se dejaría seducir por semejante cerdada. Prefiero ni pensarlo.

    El que sigue es un recopilatorio de lo más granado de éste género. Acompáñenme pues a este breve recorrido a tan embriagador Parnaso:



 POEMA DE LA CACA

De los Placeres sin pecar,
el más dulce es el cagar,
con un periódico extendido
y un cigarrillo encendido
queda el culo complacido
y la mierda en su lugar.

Cagar es un placer;
de cagar nadie se escapa
caga el rey, caga el Papa
caga el buey, caga la vaca,
y hasta la señorita más guapa
hace sus bolitas de caca.

Viene el perro y lo huele,
viene el gato y lo tapa.
Total, en este mundo de caca
de cagar nadie se escapa.

Que triste es amar sin ser amado,
pero más triste es cagar sin haber almorzado.

Hay cacas blancas por hepatitis,
las hay blandas por gastritis
cualquiera que sea la causa
que siempre te alcanza
aprieta las piernas duro
que cuando el trozo es seguro
aunque este bien fruncido el culo
será por lo menos, PEDO SEGURO!!!!!

No hay placer más exquisito,
que cagar bien despacito.

El baño no es tobogán
ni tampoco subibaja.
El baño es para cagar
y no pa' hacerse la paja.

Los escritores de baño
son poetas de ocasión
que buscan entre la mierda
su fuente de inspiración.
Vos que os creéis sagaz
y de todo os reís,
decidme si sois capaz
de cagar y no hacer pis.

En este lugar sagrado,
donde tanta gente acude,
la chica se pasa el dedo
y el tipo se lo sacude.

Caga tranquilo,
caga sin pena,
pero no se te olvide
tirar la cadena.
porque a nadie le gusta oler mierda ajena.

El tipo que aquí se sienta
y escribir versos se acuerda,
no me vengan a decir
que no es un poeta de mierda!.

En este lugar sagrado
donde acude tanta gente
hace fuerza el mas cobarde
y se caga el mas valiente.

Ni la mierda es pintura
ni los dedos son pinceles
por favor, pendejo
límpiense con papeles!.

Para ti que siempre
estás en el baño:
Caguen tranquilos,
caguen contentos,
pero por favor,
caguen adentro!.

Hoy aquí yacen los restos
de este olímpico sorete
que lucha de forma estoica!
para salir del ojete.

Estoy sentado en cuclillas
en este maldito hoyo...
quien fue el hijo de mil putas
que se terminó el rollo!!! 

(Anónimo) 
 
RIMA I

Cuando Adán era aun niño
y el papel no era un invento,
se limpiaba el culo con pasto
y con eso quedaba contento.

(Génesis)


PROVERBIO XVI

Sonríe, y el mundo te sonreirá.
Tírate un pedo, y te quedarás solo.

(El Rey Lear)



RIMA II

Te quiero como a mi caca,
como a mi caca te quiero,
pero más quiero a mi caca,
porque si no cago me muero.

(Enrique VIII)

 RIMA III

El aroma tan profundo
por la casa ya se expande
y provoca la partida
del asqueado visitante.

(El perfecto anfitrión)

RIMA IV

Tàpies, el pintor de lo fecal.
No cualquiera es tan capaz
de cagarse con soltura
hay quien tarda, ineficaz
y quien se echa la más dura.

(Anónimo)

RIMA V

Y ahí cayó nomás entera
como roca despeñada
se salpica todo afuera
hay dios mío que cagada!!!

(Directivo de AIG)


RIMA VI

Llegado este momento,
me siento a considerar
lo caro que está el sustento
y en lo que viene a parar.

(Ferrán Adrià)

EPIGRAMA I

El pedo es el grito de libertad de la mierda oprimida.

(Libertario de urinario)

RIMA VII

Si lees esto entero,
es por dos razones muy obvias,
o el cagar te agobia
o padeces de estreñimiento severo.

(Perogrullo)

EPIGRAMA II

Manuela, te extraño.

(Un manco)

EL ARTE DE FECAR

Cagar es un placer, desgañitarse
por el caño febril y terminar
sin prisa alguna que nos lleve a odiar.
Cagar es como el arte de escribir:
hay que pensarlo y darle tiempo justo
para que todo salga bien robusto.
Dicen los eruditos que lo saben
que nadie puede cometer suicidio
después de ese preciso infanticidio
Y que limpia de cuajo toda culpa
y que deja el espíritu en muy alta
esfera de perdón, limpio de falta.
También es cierto, habrá que concederlo,
que como hay seres para cielo y cloaca
existen modos miles de hacer caca:
desde la huída despavorida
de la angustia inminente del diarreico
o el caprino cagar del fariseico
hasta el atoro del que ni quisiera
deshacerse e nada y todo estriñe
porque piensa que el mundo lo constriñe.
La perfección en el cagar reside
(si reside se puede en este gesto
que es más etéreo cuanto más es nuestro),
en llegar preparado y salir justo
casi como un selservis del desecho,
un, dos, tres, otro esfuerzo, ya es un hecho.
Porque quedar a medias es horrible:
el cuerpo lo resiente y se te enchina.
tiembla, se raja, escalofría, rechina
en el alma y el cuerpo del causante
y en el cuerpo y el alma del delito
es muy mala señal hacer poquito.

 (Pedro Serrano)

    Y ahora, mi pequeña aportación a las letras universales:

COPROGÉNESIS XXI

Heme aquí en el trono,
en hondas reflexiones embargado,
el cuerpo flexionado,
y empujando con encono.

Imploro a mi musa
 que me auxilie en esta brega;
 pero ella no llega
y el olor de mis pedos la excusa.

Me sacudo y afano,
los brazos rodeando las rodillas;
encendidas la mejillas
pero sólo emito vil metano.

¡Al fin la inspiración!
Surge en atropellado arrebato.
Directa por el tracto:
¡He aquí mi creación!


Expresiones artísticas de mierda

Artes plásticas contemporáneas:


Lo malo de la pintura abstracta es que hay que molestarse en leer el título de los cuadros.
 Óscar Pin  

El genio en el arte consiste en saber hasta donde podemos caminar demasiado lejos
Jean Cocteau
 

    Estas dos citas que me apropio sin ningún reparo como argumento ad verecundiam anticipan en cierto modo el estado en que se hallan actualmente las artes plásticas, que no es otro que el de la deriva hacia ninguna parte y la exaltación del autor sin obra, simplemente de su impostura.

    Muchas son las causas que nos han llevado hasta esta situación pero una sóla es la que la mantiene, la caradura de los "artistas" que faltos de técnica alguna nos toman por tontos y nos quieren hacer ver que pergeñan esas bazofias porque así lo quieren, como si fuesen capaces de hacer otra cosa. El no querer ejecutar retratos con tu pincel mercenario es muy diferente a tirar la técnica por el retrete en pos de la libertad creativa. Como ven el argumento es propio de un esquizoide: para que los burgueses no se apropien de mi arte voy a hacer que sea una mierda.

    Lo más importante en el arte moderno es dotar de significado a un receptáculo vacío: tú te plantas delante de la "obra" y te preguntas qué coño es eso y es entonces es cuando te largan el rollo pseudogafapástico que te distingue como observador en una de las tres categorías siguientes en base a tu reacción:

  • La más lógica que es la de: vale, muy interesante, pero esto sigue siendo una mierda.
  • La del observador provinciano. Esto es: no tengo ni puta idea ni esto me dice nada, además no quedaría nada bien en mi salón, pero no quiero que este "zeñó" piense que soy tonto así que asiento mientras pongo expresión reflexiva. Esta es la postura que yo conozco como la de "El traje nuevo del rey" y por desgracia es la más difundida. Este tipo de observador depende ideológicamente por tanto del tercer tipo.
  • La última es la del "artinsta" frustrado "crístico" que piensa: vaya, esto es una mierda, pero es el tipo de mierda que me da de comer así que periódicamente pondré por las nubes a algún mendigo del arte creador para que la gente vea que listo soy por encontrar en él las virtudes que a ellos se les escapan.
          Las dos citas del comienzo del post no son casuales: surgen de mi búsqueda por el Google para dar un poco de empaque a este texto y entroncan con lo que les voy a mostrar a continuación:


          Es el infame célebre urinario de Marcel Duchamp, obra fundacional del arte moderno y que ya dejaba a las claras lo que se podía esperar de él. El bueno de Marcel tuvo los santos cojones de arrancar un meadero de la pared, firmarlo con su seudónimo y pretender que se lo expusiesen, cosa que por cierto le negaron y que demuestra que la humanidad no siempre ha sido gilipollas. Como buen dadaísta que era, Duchamp quería atentar contra el arte establecido y exaltar la figura del artista. La idea era la siguiente: por si solo era un simple depositario de orines, pero lo había escogido el artista y por tanto se transmutaba en arte. Implicaciones religiosas aparte, esto abrió la puerta a la siguiente idea: sí es del artista de quien emana el arte y no de la obra entonces no me voy a matar a trabajar y a estudiar a los clásicos, sólo tengo que explicar por que deriva creativa he decidido prescindir de la forma que cuesta mucho dibujar o esculpir y sólo doy importancia al concepto que me cuesta 3 minutos inventarme mientras me echo un calete fin último e inconfeso del artista.

          Todavía podemos llevar un poco más allá esta reflexión: si el arte moderno surgió como crítica al arte precedente y en ella se sustenta, entonces llevamos más de 100 años cagándonos en el arte viejuno realizando metaarte. La analogía cutrecinéfila sería la siguiente: Mel Brooks reinventó la comedia parodiando los clichés de los géneros establecidos en "Sillas de montar calientes", por lo que el cine actual debiera ser exclusivamente de parodias zafias no ya de los ZAZ sino de Jason Friedberg y Aaron Seltzer que son mucho más irreverentes y desapegados de la técnica cinematográfica.

          Tomemos ahora un cuadro de Pollock, paradigma del artista atormentado:



          Tito Pollock no usaba pincel para ejecutar literalmente sus composiciones sino que agujereaba una lata de pintura y danzaba sobre el lienzo, por lo que afirmaba que su arte era una expresión de todo su cuerpo. También cagar es una expresión de todo mi cuerpo y aunque algunos piensen lo contrario yo no lo considero arte. Por cierto, el resultado de rebañarme el orto tras comer espinacas tiene un extraño parecido con esto. En cuanto al significado de este finstro  lo desconozco por completo pero podemos inventarnos uno al igual que su perpetrador. Advierto previamente que tengo tanto de artista como de bombero torero por si alguien tiene la tentación de decir que al dotar de significado a una obra soy en realidad un "artinsta" chúpate ésa Wilde. Los significados que se me ocurren son los siguientes:

      • Esta obra representa, al igual que la madeja inextricable de nuestro pensamiento, la confusión que impera en nuestra psique, representada por los trazos polícromos que se confunden sobre el fondo color caca marrón de nuestra carnalidad. Sobre esta base en que imperan los colores fríos asoman fulgurantes en su pequeñez aislados puntos rojos que buscan desentrañar los misterios del genio creativo. Es por tanto una introspección en la mente del artista.
      • Esta obra representa sin lugar a dudas la ira en su vertiente más primaria. El trazo fino evidencia un movimiento rápido, dionisíaco incluso, del artista sobre el lienzo que finalmente, como denotan las manchas que lo salpican, termina por agredirlo con furia con la pintura que le resta. En este sentido es una rabieta del pintor que se rebela contra la prostitución y exposición de su arte sometido al escrutinio de la masa uniforme, representada por el fondo monocromo, que accede a su mente vulnerable en su desnudez.
      • Catarsis, Eros, Thanatos, viaje iniciático, visión cosmogónica, argumento ontológico, etc (Hilvanen todos estos conceptos en un texto más o menos coherente y menos que más compresible y podrán considerarse "crísticos").
      • Los de arriba no tinen ni puta idea. No cabe duda de que esto es el plano urbano de Madrid.
      • Como mi amigo Adrià puede atestiguar se trata un plato de espaguetis deconstruídamente caramelizados sobre crema de toffee. Los diversos colores de la pasta son debidos a que cada uno tiene uno de los cuatro sabores básicos. Además, hay muchas cosas raras de colorines que sin lugar a dudas están caramelizadas, son crujientes, llevan su propia guarnición de salsa y además están cocinadas en el reactor de Chernóbil para que la experiencia sea irrepetible. Es también reseñable el que esta foto está a escala 200:1.
      • ¡Ni de coña! Pollock dibujó aquí a Cthulhu porque contemplándolo pierdo poco a poco la cordura y me deslizo hacia planos donde habita un mal ancestral e informe.
      • Calla, calla. Lo que representa este cuadro es que el arte moderno es una mierda. Esto queda evidenciado por un fondo marrón de connotaciones claramente escatológicas sobre el que flotan unas formas informes que representan los conceptos artísticos, que de tanto limpiarse el culo con ellos están irreconocibles.
              A lo que realmente quería llegar antes de empezar a desvariar es a que el arte actual está secuestrado por una serie de impresentables que nos quieren hacer pasar a todos por tontos y que en su mayor parte son víctimas de la generación del "si quieres puedes". Pues yo tengo algo que decirles a todos ellos como conclusión final:  


          Para ser artista hace falta tener talento, si lo que quieres es dar sentido a obras de mierda hazte crítico.