¿Casual o Hardcore?

    Antes de comenzar el artículo les propongo que realicen este test creado por parapsicólogos de la prestigiosa Universidad de Lepe para ver en que lado de la discusión se encuentran:





¿Qué opinas de los colorines?
. Que son una mariconada
. Sólo los tolero en el Halo
. Me fascinan
. Me gustan todos menos el marrón next-gen

¿Te dejarías dar por culo por Kojima?
. Sí
. Puede
. No
. ¿Por quién?

¿Cuál de estos objetos utilizarías para estimular tu colon?
. El mando de la Dreamcast
. Un joystick
. El puño
. El wiimote plus

Puestos a imaginar: ¿Qué imaginarías ser?
. Xboxer
. Molyneux
. Normal
. Pikachu

¿Qué te sugieren los formidos marines espaciales?
. Virilidad y testosterona
. Deseos de provocar una matanza
. Perplejidad anatómica
. Pulsiones gayer

¿Cuál sería tu dispositivo de control ideal?
. Uno con chorrocientos botones y tropecientas palancas analógicas, digitales y metafísicas
. El de la Atari Jaguar
. El Kinect
. Ninguno, yo me la casco con la mano

¿Cuál es tu compañía favorita?
. Titus Interactive
. Sony
. Nueva Rumasa
. Nintendo

¿Qué opinas de MeriStation?
. Me encanta trolear en sus foros
. Adoro la rigurosidad de sus reviews
. Tengo la sospecha de que no son imparciales
. Siento un odio irracional hacia la misma que libero siempre que es posible en mi blog

¿Prefieres jugar o ver cinemáticas?
. Metal Geeeearrrr!!!
. Los vídeos están muy bien
. Soy más de la jugabilidad
. Para aguantar una historia de mierda me voy a ver una película de Tony Scott

¿Te has sentido ofendido durante este test?
. Si, Palomino es un casual de mierda
. Tendrás noticias de mi abogado
. No, de hecho he perdido el deseo de trolear en los comentarios
. ¡Deseo aumentar tu bastarda progenie, Palomino!






    La entrada de esta semana va dedicada a la diferenciación que se hace de los jugadores desde las empresas y de como ésta ha calado entre sus consumidores. Adelanto que me parece una soberana gilipollez, no tanto el concepto original sino aquello en que se ha transmutado. Además, como yo no soy anglosajón y estoy un poco hasta el escroto de eso de substituir palabras que ya tenemos en castellano por otras de fuera para convertir nuestras conversaciones en una puta estridencia, prefiero referirme a las mismas como ocasional y habitual; y uso ambos términos por que son respectivamente los significados que realmente les corresponden: un casual es un jugador que hace honor a su nombre poco tiempo y un hardcore uno que se envicia cosa mala. Por desgracia, lo cómico de los términos hará que los excrete una y otra vez olvidando esta declaración de intenciones.

Decididamente hardcore.

    Aunque los jugadores ocasionales han existido siempre, fue con la irrupción de de Nintendo Wii con la que se popularizó el término. Esta consola ensanchó enormemente el mercado de los videojuegos y los hizo accesibles y atractivos para una gran cantidad de personas que nunca antes se habían sentido interesadas por una consola. También renovó el interés de todos aquéllos niños, hoy un poco más crecidos y hechos mierda, de la generación NES que habían visto como los juegos pasaban de ser algo con lo que divertirse un rato, un juguete, a convertirse en el primo feo y bastardo del cine. La receta del éxito la constituían unos controles enormemente simplificados e intuitivos que eliminaban una de las barreras tradicionales para los nuevos usuarios y una remesa de juegos que recuperaban el espíritu ochentero de diversión inmediata que tan de menos se echaba y que convencieron a muchos de traer de nuevo su culo delante del televisor.

    Pero lo que a simple vista era un gran éxito, no sólo de Nintendo sino de toda la industria, cogió al resto de empresas a traspié. Éstas estaban, y siguen, inmersas en el modelo que todos conocemos: nula innovación jugable acompañada por un incremento gradual de la potencia gráfica. Es como su novia nunca les hiciese nada nuevo, simplemente se limitase a aumentarse las tetas. Al principio está bien pero... bueno, creo que este no es el mejor ejemplo. Simplemente no supieron ver el potencial de la Wii y la despreciaron, y después se subieron atropelladamente al carro del éxito con producciones que mostraban no entender en absoluto la naturaleza de la consola. Las ventas de estos juegos fueron enormes, pero no fueron capaces de revalidarlo y engañar por segunda vez a los usuarios. Aquí descubrieron una gran verdad: los jugadores ocasionales no son gilipollas aunque puedan pecar de inexpertos en algunas ocasiones. Todavía me duele el dinero invertido en Imagina ser mamá, joder, no veas como engaña el título. Frustradas, las compañías rechazaron a un tipo de jugador que no terminan de comprender e iniciaron una campaña para aislarlos del resto y frenar la sangría. El término de jugador ocasional pasó de referirse al que juega un rato y luego se dedica a otras cosas, porque a diferencia del habitual tiene vida social, a generalizar sobre los usuarios de la Wii: Ya no eres casual por jugar poco; no, ahora eres casual por jugar con un mando con sensor de movimiento aunque lo hagas al Flight Simulator, por ser niño o viejo y estar por tanto alejado del estereotipo de jugador juvenil gordo con acné que se evade de sus frustraciones encarnando a un héroe musculoso y follaputas o por pretender que eso de la jugabilidad ha de ser la base de todo videojuego y no un interludio a la narrativa. El término hardcore, por tanto, se erige por oposición al anterior: el habitual se torna en reaccionario adalid de la ortodoxia Sonyer y el ocasional  en el enemigo que no se deja maravillar por cosas tan trascendentales como son el número de polígonos por segundo que es capaz de mover una máquina, por esos maravillosos reflejos en los azulejos o la cantidad de epilépticos filtros que puede mostrar tal o cual motor.

    
Si esto no es hardcore del bueno que baje Dios y lo vea.

    Uno de los motivos principales de disputa es el de los dispositivos de control: mientras que unos defienden una simplificación que los acerque a las acciones que buscan reflejar, otros optan por introducirles botones y palancas cual Michael Schumacher a su volante. La discusión se decantaría claramente del lado de los que defienden el control por movimiento si no fuese porque hoy en día esta tecnología es todavía un poco deficiente y reconoce exclusivamente movimientos de carácter masturbatorio que como entenderán no dan mucho juego más allá de hacer el mongolo . De no ser así no hay duda alguna de que es mejor simplificar algo que se ha alejado demasiado del objeto que perseguía originalmente y que se ha convertido en una obtusa marcianada. Es normal que controlemos un avión sirviéndonos de un montón de botones porque a fin de cuentas no tenemos alas ni nos desplazamos enteramente en 3 dimensiones, pero que para manejar a nuestro émulo monigote tengamos que utilizar dos palancas ¿? y una retahíla de botones es absurdo. Jueguen sino al Heavy Rain y alucinen.

    En un principio dos botones servían para un par de acciones como mucho, pongamos por ejemplo saltar y disparar y la cruceta para moverse; lo que era bastante ortopédico pero intuitivo. Pero con los años los juegos se han ido volviendo cada vez más complejos y ponen a nuestra disposición muchos más movimientos y en muchos casos hemos de controlar incluso la cámara. El problema es que los mandos de control no han tenido una evolución paralela sino que han ido aumentando exclusivamente el número de sus botones y por tanto la complejidad de su uso. En este caso los controles se han erigido en barrera que impide sentir como propia la característica más relevante de los videojuegos como medio: la interactividad.

En serio, menudas perolas.

    Tampoco parece estar muy claro qué convierte a un juego en casual a ojos de los usuarios. La dificultad no parece ser un factor porque el ocasional catálogo de la NES haría sudar sangre a cualquier habitual. La duración de la experiencia jugable tampoco parece ser un hecho diferencial puesto que hay juegos casual de extensión considerable; esto no es incompatible con partidas cortas pues lo único que hay que hacer es segmentar el contenido jugable en gran cantidad de pequeñas secciones o logros. En el caso de la temática tres cuartos de lo mismo: hay juegos casuales de todos los géneros y para todas las edades. De hecho, hay un sinnúmero de juegos de difícil clasificación si nos atenemos a este dual criterio: ¿Es el Pro Evolution casual o hardcore? ¿Y los juegos arcade? ¿Y el 90% del catálogo de la Dreamcast?

    En el fondo, el problema parece ser la narrativa: un juego con una ingente cantidad de la misma necesita de partidas largas por lo que en los ocasionales ésta se ve reducida a un carácter testimonial en pos de la inmediatez. Piensen en los juegos ocasionales como aquéllos que se llevarían al cagadero para amenizar la evacuación del almuerzo del día anterior. Desde luego un Metal Gear no sería la mejor opción; cuando hubiese acabado la intro ya se hubiesen dado la vuelta de tanto empujar.
 
    Los hardcore, aparte de las connotaciones claramente sexuales de su nombre, se han olvidado de que la finalidad de un videojuego es divertir y de que esto puede conseguirse de múltiples maneras. Autoerigiéndose en paladines de la pureza de las formas videojueguiles pecan primero de prepotentes y cejijuntos al ningunear a un amplio sector de los usuarios que sienten como subnormales simplemente por no compartir su visión, y de desmemoriados a continuación por haberse olvidado de que la forma actual de ver los videojuegos no es más que una perversión de otra que se parece sospechosamente a la casual.

    Por el contrario, yo creo en la coexistencia pacífica de ambas formas de ver los videojuegos: por una parte están aquéllos que tienen poco tiempo o que quieren diversión inmediata y por otra a los jugadores de géneros que si precisan narrativa e ingentes cantidades de tiempo. Es por ello que la pregunta que corona este post no tiene sentido alguno aparte de trollearles: no hay casual ni hardcore gamers ¿Cómo puede definirse alguien con este palabro sin sentir vergüenza? sino jugadores en general.

Sigamos este entrañable ejemplo y compatibilicemos ambos mundos.

La berracada del día

    Aunque en anteriores post se ha traslucido sutilmente si por sutil entienden la visión de la Falange de la derecha mi profunda depravación, no es sino en éste y los que le seguirán que daré rienda suelta a la misma. Hoy lo hago mediante la corrupción de la mítica frase final de Blade Runner que de tan vista ya cansa. Por eso modifico el contenido pero manteniendo toda su hermosura haiku o lo que es lo mismo: uso la estructura original y reviento por completo su lirismo cual gunsandrosiana versión de Dylan.

...Me han hecho cosas que no creeríais: Sadocoprozoofilia Gay más allá de la muerte. He sentido puños de goma cosquillear a las puertas de mi píloro. Todas estas cerdadas se perderán como...semen...en la boca. Es hora de irse. Ahhhhgg.



La hostia, no me puedo creer que sea rojo.

Putrículas: Machete

    Aquí les dejo mis impresiones filmadas sobre esta película. Les aseguro que todo lo que diga es poco comparado con la cutrez del film y que me quedan por escribir líneas y líneas de exabruptos sobre el mismo. Sin embargo voy a apostar por mi habitual inclinación al vaguerio y habrán de conformarse con el vídeo.




  

Pues a mí me gusta la ley Sinde

    
    Hoy voy a hacer de abogado del Diablo y a tratar de justificar una ley que la mayoría de internautas españoles consideran injusta. Y lo hago yo, que soy más bucanero que los Village People. Pero una cosa bien distinta es que la piratería nos beneficie a nivel personal y se haya asentado en nuestras vidas y otra que sea un derecho defendible.


    Para empezar voy a hacer algo que no se estila mucho hoy en día: lejos de adoctrinaros de entrada voy a explicar breve y objetivamente en que consiste la ley para luego lavaros el cerebro sin compasión. Si preferís el método clásico porque eso de razonar las cosas está sobrevalorado y es más fácil que lo haga otro por vosotros podéis simplemente pasar al siguiente punto.

¿EN QUÉ CONSISTE LA LEY?

    La conocida como ley Sinde es en realidad uno de los apartados de la Ley de Economía Sostenible, que es un ladrillo importante que como buen ciudadano español que soy no pienso leer, titulado como Disposición Final Cuadragésima tercera que deroga y modifica las leyes preexistentes al respeto con el fin de salvaguardar los derechos de la propiedad privada. A tal fin, se crea la Comisión de la Propiedad Intelectual que depende del Ministerio de Cultura y que se subdivide en 2 secciones:
  • La Sección Primera se encarga de las funciones de mediación y arbitraje y básicamente nos importa una mierda en este artículo porque su función es la de dirimir contenciosos entre distribuidores  y de éstos con los consumidores. Ésto me la resbala porque la única relación mantengo yo con los distribuidores es con mi camello de confianza y nunca tenemos disputas más allá de cuando lo apuñalo consumido por el mono para androjarme porque ya no me queda nada más que robarle a mi madre y a mis vecinos para pagarme el vicio.
  • La Sección Segunda es la que nos preocupa de verdad porque es la que va a hacer que para conseguir los éxitos de Pepe Benavente tengamos que pasar por caja. Esta sección demoníaca tratará de evitar que los benevolentes proveedores de contenidos que no les pertenecen se lucren directa o indirectamente con los mismos o que causen perjuicio patrimonial a la infernal compañía que los ha producido con su dinero. 
Nunca se me había pasado por la cabeza que ESTO pudiese costar dinero.

    Todo esto nos conduce al siguiente mecanismo para chapar nuestro top manta virtual nuestra página web:
  • La maléfica poseedora de los derechos denuncia a la Comisión a las páginas que contienen o enlazan sus contenidos sin su consentimiento y mucho menos haberles pagado.
  • Antes de iniciar procedimiento le envía un requerimiento al demandado para que retire los contenidos que vulneran el copyright en un plazo de 48 horas. También puede realizar las alegaciones y presentar las pruebas que determine oportunas. Todo esto suena muy ilegal.
  • Ésta, tras una serie de plazos para que ambas partes presenten pruebas, decide si se están vulnerando los sobrevalorados derechos de propiedad intelectual y dicta resolución. A este proceso se accede mediante autorización judicial.
  • Finalmente remite su decisión a un juez para que la ratifique.
    Tras esto se evidencian dos cosas: La primera es que no tengo ni puta idea de leyes y que es mejor que se lean la ley original si quieren enterarse de algo y la segunda es que ciertamente se provee a la Sección Segunda de unas atribuciones muy poco perfiladas que pueden llevar a un uso indebido de la misma. ¿Significa esto que haya que abolir la ley? No, simplemente exigir el vago de mierda del legislador concrete un poco más para evitar vacíos legales. También es cierto que el recorrido de esta ley hasta ser aprobada ha sido bastante tortuoso y que poco o nada tiene que ver la redacción final con aquélla con que salió por primera vez al mundo pero en eso consiste el sistema parlamentario y las sociedades democráticas. El resultado final es a priori, por lo menos en cuanto a procedimiento y legitimación del mismo, bastante aceptable.

¿POR QUÉ NO ES TAN MALA COMO LA PINTAN?

    Para responder esta pregunta hemos de profundizar un poco en nuestras respectivas psiques de filibustero y transformar el cerril "Arrg, ¡Qué me cierran Vagos!" por un más cívico "¿Y qué derecho tengo yo a bajarme las cosas gratis?". Debemos extrapolarnos al hecho de haber venido pirateando largos años hasta familiarizarnos con el delito y acercarnos a esta disyuntiva sin prejuicios. Cerrarse en banda a una opinión, negando todo diálogo, es evidencia de falta de convicción.

    Para descalificar a la ley se han utilizado todo tipo de argumentos y por eso paso a enumerarlos uno a uno para evitar el cacao mental en que se ha convertido la disputa:

  • Descargando no le hago daño a nadie: Falso. Dañas a las compañías que invierten su dinero en generar los contenidos y haces que sus negocios sean menos rentables puesto que contraes su mercado potencial. Reduciendo los beneficios de la industria, provocas la caída de las pequeñas compañías y entorpeces la innovación y la irrupción de ideas nuevas ya que se apuesta solamente por aquéllo destinado a un público mayoritario. Ante este tipo de tesituras, las empresas tienden a concentrarse y optimizar sus estructuras, lo que hace que muchos puestos de trabajo sean innecesarios y por tanto se destruyan.
  • Me bajo el juego/película/disco/porno y si me gusta me lo compro: Aquí cada uno con su conciencia, pero lo más probable es que después de haber hecho uso del contenido está determinación se debilite. Además tampoco es justa: el pago es por el contenido, no por el disfrute del mismo. Si yo no pagase a todos aquéllos que me prestan un servicio que termina por no gustarme la prostitución transexual desaparecería en España.
  • Si no me lo bajase tampoco me lo compraría por lo que no daño a nadie: Falso. Hay gente que no compra absolutamente ningún contenido audiovisual y que sin embargo hace un uso intensivo de los mismos. Si no le interesasen tampoco se los bajaría: yo no masturbo ancianos en el metro aunque sea gratis. Al que se baja cosas regularmente es indudable que le gustan y si tuviese que pagar por ellas seguramente terminaría por adquirir alguna. Además, si no tuviese dinero dejaría de estar pegado al ordenador y pensaría en hacer algo más productivo a la sociedad que trolear en los foros del Marca.
  • La industria es malvada y se aprovecha de nosotros: Verdadero. Sin embargo ésto no nos da derecho a robarles. Las compañías establecen el precio de los productos en base a lo que el consumidor está dispuesto a pagar por ellos. Nuestro mecanismo para presionarlas es bajar la demanda, boicotear sus productos, pero queda cortocircuitado con la piratería. Las cifras de descargas ilegales son esgrimidas por las compañías para justificar la no bajada de precios puesto que demuestran que la demanda existe. Gracias a ustedes la SGAE se las trae de víctima para sodomizarnos a todos.
  • Lo que yo hago es una copia y por tanto no estoy robándole nada a nadie: Falso. El derecho a copia es para uso personal a fin de no degradar el original o para proveernos de un divertido suministro de posavasos. Aunque no esté perfectamente explicitado, las compañías nos venden una licencia individual del producto del que ostentan la propiedad intelectual. Además, copiando dejas de ser un comprador potencial: no lo niegues, bajándote algo demuestras el interés que te suscita. Todos estos problemas legales surgen de la naturaleza de lo digital y de su fulminante evolución, que ha planteado situaciones para las que la ley no tiene respuesta. Pongamos un ejemplo analógico para entender mejor el perjuicio a las compañías: Imagínense a un pastelero. Éste elabora unos lazitos y los coloca en el escaparate de su establecimiento. Para hacerlos ha gastado tanto materia prima como su tiempo y, puesto que ambos valen dinero, lo hace para lucrarse. Pueden imaginarse que el panadero es malvado o que cobra excesivamente por sus productos pero esto no alteraría la metáfora. Ahora imagínense que ustedes van caminando por la acera y se encuentran frente al escaparate de la panadería y que por supuesto les encantan los lazitos como a un cerdo revolcarse en su propia mierda. En la vida real no tendrían más alternativa que entrar y pagar por ellos si quisiesen comérselos, pero fantaseen ahora con la idea de que pudiesen copiarlos. Disfrutarían del trabajo del panadero y no le pagarían nada a cambio. Si lo hiciesen sólo ustedes y la demanda de lazitos fuese elevada no pasaría nada, pero como culo veo culo quiero, todos los comedores de lazitos empezarían a copiarlos y ya no se venderían. La primera consecuencia sería que el panadero dejaría de hornearlos, pero como le habrían cogido gusto a eso de copiar harían lo propio con el pan y los pasteles y si me apuran hasta con el panadero, su señora y su hija y al final el buen hombre tendría que cerrar el negocio. Ustedes ya no tendrían lazitos que comer y el panadero y los 3 rumanos ilegales que trabajaban para él tendrían que dedicarse a adornar las oficinas del INEM.
  • Las páginas con contenidos ilegales no se lucran con ellos: Falso. En primer lugar postear contenidos gratuitos que se benefician para más inri de las vías publicitarias con que los respaldan sus legítimos propietarios incrementa enormemente la afluencia de visitantes. Esto es algo contra lo que no puede competir una página con una caca en el logo y que sólo puede ofrecer un tocho de texto para leer y cuatro fotomontajes cutres. Yo genero contenido aunque sea una mierda y no me visita ni el tato y otros enlazan material que no les pertenece y revientan el contador de visitas. Y, cuantas más visitas, más ingresos publicitarios. En ésto la mierda salpica hasta al mismísimo Google: el aumento del flujo de consultas y del tráfico por sus servidores les reporta su mayor fuente de ingresos que no es otra que la publicidad. Ésto en el caso de los torrent, porque en el de los ftp, se recompensa a quienes suben contenidos a sus servidores en base a la cantidad de descargas que registran. En teoría no se puede almacenar material protegido por copyright, pero como cualquiera de ustedes sabrá son enormemente reacios a difundir el listado de lo que albergan y mientras deciden si suprimen algo o no se lo bajan unos cuantos millones de personas.
  • Enlazar contenidos ilegales no es un delito: Falso. En primer lugar, aquéllos que postean los links son sus creadores: sólo hay que ver como se ponen si te atribuyes tú los enlaces. En segundo, aunque utilicen este tipo de argucia legal siguen colaborando en un delito de difusión de contenido ilegal. Es como si yo les preguntase por un sicario para matar a mi mujer y ustedes me dijesen que su cuñado estaría dispuesto a hacerlo por un bocadillo y una tapa de calamares o como si ustedes regentasen una tienda de radio-cassettes robados. Ustedes se enriquecen con una mercancía de la que conocen su origen ilícito.

 
Mazinger respondiendo a la pregunda de un sacerdote irlandés de dónde estaban los monaguillos.

  • Ver cine es más cómodo en casa: Depende. Aquí poco tengo que añadir a lo dicho por Carles Torras en Días de Cine: "Ir al cine es como hacer el amor y verlo en tu casa en el ordenador es como masturbarse". Ante toda esa gente que, ya sea porque son unos vagos de mierda o unos agorafóbicos, que prefieren ver una película en un screener cutriento o mutilada por la publicidad en la televisión no puedo más que decir que respeto sus gustos de mierda aunque no los comparto. Las distribuidoras no son ajenas a todos estos usuarios pero se encuentran, tanto las tradicionales como las creadas específicamente para la web, conque han de competir con páginas que ofertan contenidos gratuitamente. Volvamos a la historia de nuestro panadero cual Rajoy con su dichosa niña: Nuestro desdichado protagonista decide emigrar para ganarse la vida a un país con mayores oportunidades, digamos por ejemplo Francia. Al llegar, decide abrir una panadería porque tiene unos ahorros de robar un banco y además es lo único que sabe hacer. Para levantar el negocio ha de enfrentarse a una serie de gastos fijos tales como: los costes de la harina y vete tú a saber que más cosas con que hace los pasteles, la carga impositiva y los salarios de los empleados que se han encarecido porque allí está mal visto eso de contratar irregulares y mucho más no pagarles. Pero el verdadero quebradero de cabeza de nuestro pastelero es una panadería mágica situada en la misma calle. En ella las materias primas de la mejor calidad surgen de un vórtice espacio-temporal, los panaderos son un par de duendes que no conocen eso de los convenios colectivos y no se pagan impuestos simplemente porque está fuera de la ley y no han pedido permiso a nadie para abrir el chiringuito. Así que, ante un competidor que oferta gratuítamente sus productos y recibe sus ingresos de otros conceptos no sirven de nada la innovación de nuestro pastelero, el que baje el precio hasta rozar el beneficio 0 y mucho menos el que ofrezca de regalo, previo rellenado de una cartilla, productos ignominiosos con el emblema del Real Madrid.  Nuestro pastelero, harto de la vida y de las paranoias a que lo somete este humilde cuentacuentos, decide acabar con su vida en la amasadora de pan. Las consecuencias no se hacen esperar: cuando se descubre que el vórtice espacio-temporal de la pastelería rival comunicaba con el almacén de la de nuestro infortunado ya es demasiado tarde y la venta de bollería se va a la mierda, en segundo lugar los proveedores tanto de harina como de serrín y pilas gastadas pierden a uno de sus mayores clientes y comienzan a dedicarse al tráfico de armas para cubrir las pérdidas, el estado deja de percibir los impuestos de nuestro panadero que sería rácano y falsearía las cuentas además de irse de putas como todo pequeño empresario pero contribuía al mantenimiento de las instituciones estatales y al capital para ayudas y subvenciones y finalmente, y no porque no haya más afectados sino porque ya no se me ocurren más payasadas, dejaría en el paro al pequeño transportista que distribuía cucuruchos para helados y nata montada a pequeños supermercados, bares y prostíbulos.

Aquí tenemos a un duende de la panadería mágica duplicando los lazitos inspirados en el logo de esta página.
  • La ley atenta contra la libertad de expresión: Verdadero. Pero por el simple hecho de vivir en sociedad ya vemos mermados nuestras libertades. Por ejemplo: Cuando paseo por la calle y veo a una muchacha atractiva desearía lanzarme sobre ella y poseerla furiosamente sobre la acera pero, como es delito, tengo que cortejarla para conseguir lo que quiero. Lo que en la naturaleza sería un si te he visto no me acuerdo, en sociedad se traduce en una hipoteca, chiquillos y depresión crónica. Vivir en sociedad implica ceder parte de nuestra libertad en pos del bien común y el establecimiento de una serie de principios inamovibles sobre los que edificar nuestras vidas. Puede que ustedes estén o no de acuerdo con el capitalismo, pero es el sistema económico en que nos toca vivir y en él para comer hay que ganar dinero. Si todos piratean los generadores de cultura no ganan dinero y, en consecuencia, no comen con las funestas consecuencias que esto tiene para el cuerpo. Si no les gusta que esto sea así, levanten el culo de sus sofás y descubrirán que la ley Sinde es el menor de sus problemas.
  • Existen presiones extranjeras para que adoptemos la ley: Verdadero. Como ha destapado wikiLeaks ha existido una gran presión diplomática sobre España para endurecer su reglamentación respecto a la propiedad intelectual. Como siempre todo lo que huela a Estados Unidos huele mal pero en este caso no hay nada que reprocharles más allá de la injerencia política. Como mayor productor mundial de contenidos audiovisuales es lógico que trate de hacer valer sus derechos en el extranjero, especialmente cuando en nuestro país la legislación era prácticamente inexistente.
  • No se puede cobrar por la cultura: Falso. Los generadores de contenidos dedican a esta actividad, como es lógico, todo su tiempo. Es su actividad profesional y por tanto es lógico que sean retribuídos por el ejercicio de la misma. Si quieren formas de ocio y cultura gratuíta tienen otras muchas que no cuestan nada: tanto aquéllos contenidos cuyos derechos han expirado y son de dominio público como actividades tan gratificantes y gratuítas como follar excepto que se vayan de putas, pasear, sumarse a las brigadas yihadistas, charlar con los amigos, dedicarse a la ultraviolencia, charlar con las amigas que se quiera follar y un sinnúmero de actividades. Nadie se muere por no ver una película o dejar de oír un disco. No son productos de primera necesidad y si disponen de un sueldo, cosa difícil hoy en día, pueden permitirse su consumo aunque de manera mucho menos voraz. La cantidad de contenidos que adquieran dependerá de la importancia que les den a los mismos. Ya conocen el clásico "en la vida no se puede tener todo".
  • Los autores cobran una miseria por sus obras: Verdadero. Lo que no quita que este sea un argumento lamentable para defender lo indefendible. Ya sabemos que las distribuidoras son malas y que la SGAE reparte lo que recauda como le sale de la polla pero este no es un asunto que nos concierna a los consumidores. Este es un problema de los autores y son ellos quienes han de resolverlo. Yo tampoco siento simpatía por este tipo de empresas pero son necesarias. Sé perfectamente que en el mundo actual los creadores pueden distribuír directamente sus contenidos y percibir la cantidad íntegra que paga el usuario pero así dejaría de ser una industria. Creo que ya hay bastante desempleo como para destruír toda una estructura de la que dependen numerosos puestos de empleo para hacer millonarios a cuatro autores. Eso sí, no niego que la parte del pastel que les toca actualmente es a todas luces insuficiente.

    De este tocho de texto se deduce que estoy enfermo y ampliamente reprimido y otras cosas que sólo admitiría en presencia de mi abogado, pero también que, tumbando la mayoría de argumentos que esgrimen aquéllos que se agarran a cualquier excusa como a un clavo ardiendo para cerrarse en banda a la ley, he expuesto sobradamente mi punto de vista. 

    La tan denostada ley Sinde simplemente pretende llevar las cosas al camino del que nunca debieron apartarse. Es de sabios el rectificar y el admitir las propias faltas; lo que hacíamos ahora, aunque no lo parezca, es delinquir. Puede que no podamos ver 5000 películas al año, escuchar todos los éxitos de Manolo Escobar y esta lista entera, jugar o todo cuanto puto videojuego sale aunque sepamos de antemano que es una mierda o leer chorrocientosmil cómics y ver tropocientasmil series para aumentar nuestra cultura friki y fardar ante otros inadaptados, pero quizás empecemos a disfrutar las cosas y a darles el valor que realmente tienen.
 
    Ahora, cual Rajoy en un debate, les recuerdo a nuestro panadero putero, explotador y adulterador de la materia prima, pero trabajador a fin de cuentas. Hagan uso de esa cualidad tan humana que es la empatía e imagínense por un instante que ustedes son él. Seguro que no les gustaría que viandantes copialazitos y establecimientos mágicos explotaduendes les jodiesen el negocio porque así como algunos cobran, y por tanto comen por limpiar escaleras, trabajar en la Meristation hacer críticas bajo soborno, casarse con gente que sólo quiere los papeles, hacer de mujer-florero para el jefe, insertar penes de animales en otros y esporádicamente en uno mismo, hacer de hombre-florero para el jefe, lamer culos, intimidar a pequeños comerciantes, dejarse su vida y su salud en una ocupación que les da cuatro duros pero que hacen ricos a otros por tocarse el nabo, vender consoladores y tupperwares a domicilio, hacer creer a la gente que te interesan sus problemas y que por tanto has de ser su presidente y un sinnúmero de trabajos más, ustedes cobran por engordar a base de pasteles a la gente y son una parte más de la humanidad que existe por una demanda de la misma y que permite que esta máquina herrumbrosa que llamamos sociedad siga funcionando.

    Lo que les pido es un ejercicio de coherencia: La piratería es inadmisible se mire por donde se mire y que resulte anónima y sumamente fácil de ejercer no evita que constituya un atentado sino contra la ley si contra la justicia. Si la ley Sinde no les gusta, algo que puedo admitir, propongan otra más equilibrada o mejor redactada pero siempre con miras a acabar con esta lacra.


Rajoy tratando de imaginarse a nuestro panadero.




Motivacional de mierda II



    No me dirán que, por lo menos en esta foto, Raul Julia y Özil no son idénticos. También aprovecho para dedicar este post a un actor que será reconocido por sus peores películas y que sin embargo tiene muchas más de enorme calidad.

Post pro-eugenésico

Peter Molyneux:

     La verdad es que no hay mucho que decir de este señor que no sepa ya todo el mundo: Lo principal es que por su boca han salido las promesas más inverosímiles de la industria de los videojuegos. Promesas que por supuesto jamás se han cumplido. De su vida y milagros biografía podría decir que nació de su madre, bla bla bla, estudió en algún sitio, bla bla bla, fabricó y comercializó batidoras y sandwicheras y que se metió en esto de los videojuegos porque no se le ocurrió que sus cualidades serían más apreciadas en la política española.


    Hubo una época, concretamente en Bullfrog, en la que lideró el desarrollo de grandes juegos como las sagas Populous, en que descubrimos que Dios es un inútil y que cualquiera, ratón en ristre, podría hacerlo mucho mejor, y Dungeon Keeper en la que pudimos dar rienda suelta a nuestra perversidad. También es el diseñador de uno de los juegos de gestión más divertidos jamás creado, que no es otro que el Theme Park. Pero esta etapa terminó con la compra de la compañía por la maligna Electronic Arts que la destrozó al igual que hizo con Mythic, Bioware y Westwood. 

    Como a Peter no le gusta eso de que le obliguen a trabajar se largó y fundó la actual Lionbutt Lionhead que no es más que la sombra de lo que llegó a ser Bullfrog. Su primer proyecto, el enormemente hypeado Black and White, presentaba un montón de posibilidades y de decisiones morales que no le importaron a nadie porque el juego era una castaña y mandó a la compañía a la mierda, esto es, fué absorbida por una Microsoft que demostró que en esto de los videojuegos sigue sin tener ni puta idea. Pero es en este punto donde Peter, gracias a Bill Gates, descubrió la estrategia para sacarnos todos los cuartos:

  • Primero: Prometer el oro y el moro. Aquí, Molyneux, cual Steve Jobs Juan Bautista, nos anuncia el advenimiento de algo que va a cambiar nuestra concepción del espacio, el tiempo, la mantequilla y el ano como camino unidireccional.
  • Luego: Dejar caer con cuentagotas lo bien que está saliendo todo y las muchas ideas que se le van ocurriendo para mejorar aún más si cabe el juego.
  • Finalmente: Cuando se publica y resulta ser un ñordo pide perdón públicamente, echándole toda la culpa al sistema sobre el que lo ha desarrollado y la falta de potencia para plasmar todas sus ideas, y promete que en la continuación todo será perfecto.
    Repitan este ciclo hasta que a los usuarios se les hinchen los cojones en una cantidad inversamente proporcional a sus carteras. Además, cuando se ha quemado del todo el Fable una saga siempre se puede empezar una nueva y perpetuar eternamente el engaño.


Peter en plena efervescencia creativa.

    Además de la saga Fable, Lionhead ha lanzado la continuación de Black and White que divierte aproximadamente 15 minutos y un juego que da para hablar largo y tendido: The Movies.
    Aunque ya existían un par de títulos de gestión cinematográfica, tito Peter decidió simplificar la parte económica de este tipo de juegos para centrarse en la implementación de un editor de películas. En él, en base a 4 o cinco escenas pregrabadas podíamos crear nuestras propias películas si se le puede llamar así a una grabación de 3 minutos y así emular a nuestros grandes ídolos cinematográficos en caso de que éstos sean Ed Wood, Uwe Boll o Jess Franco porque el juego reducía nuesta técnica a la de un director porno y los géneros a la más absoluta serie Z. Por desgracia, la ausencia de filtros de colorines y desenfoques hacía imposible alcanzar la cumbre de la cutrez de Tony Scott.


¡Un par de motos terminator y...ñordo al canto!

    Tras esto resulta más surrealista si cabe la siguiente frase:
“películas, TV e incluso los libros, son basura porque no me involucran. Forman un mar insípido”
    Ni un troll de la Meristation sería capaz de algo así porque al menos siente un cierto temor por lo que no conoce. Pero Peter es distinto: tras una revelación mística provocada por la ingesta de setas alucinógenas, decidió que el futuro del arte pasaba por crear un niño autista encerrado en una pantalla de plasma. Los únicos que se sintieron interesados fueron los miembros del clero irlandés porque el resto de humanos se divide en las siguientes categorías:

  • Si son personas mayores de 18 años y no son unos pederastas de mierda prefieren otro tipo de interacciones lúdicas con otras personas mayores de 18 que la interfaz del Kinect hace francamente dificultosas. Por eso Molyneux sopesa una versión Move del juego.
  • Si son de una edad similar a Milo van a jugar con sus amigos y no se quedan en casa haciendo el mongolo delante del Kinect.
  •  El común de los mortales rehuye todo contacto que no sea estrictamente necesario con esos pequeños demonios.
    Debido a la subnomalidad poca viabilidad del proyecto, Microsoft decidió cancelarlo. Esto cabreó mucho a Molineux y a las autoridades eclesiásticas pero salvó la cordura de un pobre niño virtual que no se beneficiaba de la ley del menor al no ser considerado forma de vida. Imagínense por un momento a un ser que, tras cobrar conciencia de su propia existencia, no puede huír de las 32" que lo atan a una familia de trolls del Opus Dei: Se vería abocado a las 3 luces rojas.


Gracias a sus algoritmos de aprendizaje, Milo es capaz de detectar las amenazas circundantes.

    Como muestra final de admiración hacia mi idolatrado Peter le dedico este soneto que no viene al cuento y además es una bazofia, pero él se lo merece:  


ODA A PETER MOLYNEUX

Oh Molineux que me hypeas entero,
y tornas la mierda en cosa deseada;
Dime por qué me das tal puñalada,
y te llevas todo mi puto dinero.

Con el primer Fable casi me muero,
mas juraste que era cosa pasada
pues tal afrenta sería reparada:
pero ahora sentarme ya no puedo.


Ya que anunciado has tercera parte
y de falsas promesas haces cúmulo
tengo algo revelador que contarte:


Al que miente sin ningún escrúpulo
y cuya intención es siempre timarte
pueden darle mucho por el culo.


    

Motivos para odiar los videojuegos



Detritus Titus Interactive:


    Esta infecta compañía fundada en 1985 por los hermanos Caen, que pasaron así a engrosar la lista de gabachos infames junto a Gilles de Rais y Émile Louis, se propuso ya desde sus inicios extender el caos y el horror entre los usuarios que comprasen uno de sus juegos. Además, en su incapacidad para cagar crear a un ritmo más constante, decidieron distribuir los juegos de los que se avergonzaban otros estudios e incluso adquirir compañías de prestigio como BlueSky e Interplay para llenar su nombre de ignominia.

    Los sistemas en los que iniciaron sus felonías fueron el PC y los microordenadores, pero pronto decidieron que su impacto sería mayor entre las cándidas mentes de los clientes de Super Nintendo. Debido al éxito inicial en que se unieron a Ljin, Mega-Tech, Sunsoft y Eurocom como peores Third-Parties de la consola, decidieron unir su destino a la compañía de Kioto. Esto no significa que dejasen de lado el resto de sistemas pues contribuyeron activamente a la muerte y enterramiento de los microordenadores y a sentar las bases del odio pecero a los plataformas.

    El nivel de sus producciones fue tornándose cada vez más inhumano hasta que, en una traca final apoteósica, llenaron de putrescencia el catálogo de Nintendo 64, parte del de Playstation2 y nos arrebataron nuestra inocencia en todas sus vertientes. Pero estos excesos hicieron mella en los escaldados usuarios cuya atención no recobraron ni untando redactores de la Hobby Consolas, creando Gran Hermano para alejarlos de la televisión o saliendo al fin del armario LaVeyano. Por ello, agobiada por las pérdidas económicas, la compañía abandonó el plano terreno en 2005 para encontrarse al fin con su señor Macarronifer.

    Y ahora, sin mayor dilación y ordenados como me sale de la polla, los peores juegos que parió el zorro rojo. Como diría Luís María Ansón: "no están todos los que son, pero son todos los que están".

10 -  Quick the Thunder Rabbit (1994):
Amiga, Amiga CD32, DOS



    Este juego es un claro ejemplo de la política de Titus: Tomemos la mecánica de Sonic the Hedgehog y la estética horrenda de Mr Nutz y veamos que pasa. Acompañamiento musical cefaleico opcional.


9 - Titus the Fox: To Marrakech and back (1992): 
Amiga, Amstrad CPC, Atari ST, DOS, Game Boy, Game Boy Color.


   
     Titus decidió dedicarle un juego a su mascota a la vez que sobresaturaba un poco más el mercado de juegos de plataformas protagonizados por seres indignos. Pero, aunque éste cartucho es incluso decente, hay un par de detalles que evidencian su origen:

  • En el juego tienes que rescatar a la novia de Titus que sí, lo has adivinado: es una zorra.
  • Originalmente se llamaba Lagaf: Les aventures de Mokhtar - Vol 1: La Zoubida y estaba basado en la canción del mismo nombre del cómico francés Lagaf. Viéndolo uno entiende porque prefirieron substituírlo por el demoníaco zorro de la compañía para exportarlo al resto del mundo.
  • Al principio del juego, en un alarde de imaginación, no sólo nos enfrentamos a los típicos matones y perros grandotes sino también a ¡¡¡INDIGENTES!!!. 
    Titus dando rienda suelta su conciencia social

        Y de regalo la canción de Lagaf:




    8 - The brainies (1994):
    Amiga, Amstrad CPC, Atari ST, DOS, Macintosh, Super Nintendo.


        Pónganse en la situación de un chaval que llega a casa con este juego bajo el brazo. Se lo ha comprado con el dinero que le han dado sus padres por aprobar todos los exámenes. Y ahora traten de imaginar el como se le congela la sonrisa en la cara tras ver esta intro: Si hay algo peor de que se rían de ti es que además la broma no tenga ni puta gracia.
        Tras esto nuestro mozalbete decide abandonar los estudios y pasar a formar parte de la fauna del polígono además de comprarse las mismas sagas año tras año no vaya a ser que se la vuelvan a meter doblada.
        Aparte de este literalmente desgarrador testimonio, he de decir que el juego trata de colocar unos emanems peludos y cabreados sobre las casillas de sus mismo color en una mecánica pretendidamente puzzleriana muy adecuada para jugar sentado en el trono por sus cualidades laxativas.


    7 - L'affaire Morlov (1995):
    CD-i, DOS.

     


         No podría faltar en esta lista una de esas esperpénticas aventuras FMV surgidas a raíz de la introducción del CD en los sistemas de videojuegos domésticos. El que jugó a alguna en su momento sin duda la ha sufrido para volver a llevar una vida normal.
        Este juego ejemplifica todos los defectos de las mismas: Calidad cinematográfica propia de la industria porno iraní, compresión de vídeo horrenda, interactividad sumamente limitada y una experiencia más breve que la del pene de un eyaculador precoz en la boca de Jenna Jameson aunque bastante menos satisfactoria.
        El motivo de que Titus no publicase más aventuras FMV es que, a diferencia de otros géneros en éste había compañías incluso peores que ellos...¿Alguien ha dicho American Laser Games? ¿No? Perdonen ustedes.

    6 - Hercules: The legendary journeys (2000):
    Nintendo 64.



        Este conjunto aleatorio de bits pertenece a la prolífica y execrable cosecha de la compañía en Nintendo 64 y sirve para ver el modus operandi de sus últimos años: Primero tomaban una licencia infecta que no aceptaría ni Virtual Toys, luego plagiaban se inspiraban en algún juego de éxito y, finalmente, le encargaban el desarrollo a una manada de babuinos en celo.
        En este caso el juego "homenajeado" era el Zelda: La ocarina del tiempo, del cual tomaron prestado el escenario de la campiña, por eso de que estaba medio vacía, le metieron con calzador los personajes de la serie homónima y una mecánica apasionante de ir cogiendo llaves por doquier. Además íbamos repartiendo hostias como panes y levantando sobre nuestra cabeza todo lo que se nos pusiese por delante para demostrar que éramos hijos de Zeus, aunque luego no pudiésemos ni tirar una puerta abajo. Todo ello iba aderezado con un control atroz para que por lo menos el juego fuese difícil, que siempre hay alguien a quién esto le parece suficiente.
        El ver correr ingrávido a Hércules por los prados, melena al viento, no tenía precio.

    5 - Oscar (1993):
    Amiga, Amiga CD32, Super Nintendo.



         
        La inclusión de este juego en la lista y en una posición tan elevada no sigue ningún criterio racional, al igual que la mitad de los reanálisis de la Meristation. Simplemente lo vi un día en un especial de la Nintendo Acción y ya desde entonces le tengo manía. Imagínense lo malo que debe ser para que su pestilencia trascendiese la breve reseña que le dedicaba la revista y pusiese sobre aviso a un inocente muchacho del lejano 1995 (sí, por suerte a nuestro país llegó con un par de años de retraso).
        Hoy puedo decir que es uno de los típicos plataformas sin alma que proliferaron como setas en la Super Nintendo a rebufo del Super Mario World y del Sonic. Como en todos ellos el protagonista es un animal apeluchado, en este caso un erizo poligonero, que arrasa un mundo edulcorado por el que deambulan inocentes animales de colorines ajenos al trágico destino que les aguarda.
        Sin embargo la particularidad de este es que nos encierran en un nivel con un diseño más paranoide que los del Sonic CD y hemos de encontrar todos los iconos con el careto del personaje antes de ir a la claqueta que marca el fin del nivel y de nuestro sufrimiento. Lo que en otros juegos es un extra aquí es OBLIGATORIO: imaginaos que en el Sonic os exijan recoger todos los anillos o en el Mario las monedas. Por si esto no fuera bastante, cada vez que recolectamos un ítem el personaje castiga nuestros oídos con un "Thanks everybody" horrendamente sampleado que puede derivar en una severa pérdida de audición si encontramos varios seguidos.


    4- Xena: Warrior Princess - The talisman of fate(1999):
    Nintendo 64.


        ¡Qué jrafikazos! ¿Qué animaciones! ¡Qué pedazo de licencia! ¡Qué jugabilidad! El catálogo de lucha de la Nintendo 64 ya era bueno de por sí pero...¿tanto? Tiembla Soul Calibur.  


    3 - Power Pigs of the Dark Age (1994):
    Super Nintendo. 



        Se podrían decir muchas cosas de este juego aunque ninguna buena. Sin embargo para mí lo más importante es que cuenta con los gráficos más desagradables que ha mostrado jamás videojuego alguno y eso es mucho decir teniendo en cuenta que Nickelodeon ha adaptado al formato videojueguil todas sus pútridas series.

     2 - Superman (1999):
    Nintendo 64.


        ¿Qué más se puede decir del que está considerado uno de los peores juegos de la historia?
        Tiene unos gráficos nefastos, animaciones lamentables, control execrable y una jugabilidad inexistente donde se mezclan secciones de beat'em'up patéticas con otras en dónde nuestro héroe ha de atravesar todos los anillos que ha colocado el pérfido Luthor para... ¿Para qué?
        A la hora de acercarme a esta bazofia me quedo sin lugar a dudas con la animación de Superman al volar que refleja toda la angustia existencial de un personaje que se ve encerrado en un mundo despoblado, de arquitectura irracional y donde todo parece obra de un Dios alcohólico y sádico.

    1 - RoboCop (2003):
    GameCube, Playstation2, Xbox, Windows. 

        Aparte de todos los calificativos merecidos por el juego anterior, éste suma a sus despropósitos el de que su atroz motor gráfico sufra ralentizaciones en una Xbox. ¿Qué más se puede decir? Por mi parte nada, simplemente vean el vídeo siguiente y díganme si no es merecida la posición que ocupa en este ranking. 

     

        Como curiosidad final, decir que los desarrolladores dedicaron este juego a sus respectivas madres aunque no saliesen en los créditos: se trata del primer Easter Egg que se desbloquea en la mente del jugador.