Donde dije digo, digo Diego.

    Llega un punto en dónde, por escasa que sea ésta, la experiencia acumulada ha de hacernos reflexionar sobre el curso de nuestras acciones pasadas y replantearnos el camino que hemos de recorrer en el futuro. Nada tienen que ver los propósitos que pudo hacerse un bloguero inexperto, tal que yo, hace ahora cerca de un año con los que pueda hacerme en este instante, a doce meses de aprendizaje vista.

    Uno de los factores que me hizo replantearme el rumbo que estaba tomando la página fue la carencia total de comunicación con los visitantes. Vivir en el silencio de Dios es duro pero más lo es para el bloguero el no saber si los lectores hacen lo propio con el producto de su trabajo y, de ser así, si éste les gusta. Un primer intento de abordar esta inseguridad fué aquella entrada que, paradojas de la vida, agravó el problema que denunciaba.

Hmmmmn...

    Después de germinar, de la semilla de la duda brotó una plantita que en muy poco tiempo desarrolló un abundante ramaje. ¿No es quizás el enorme distanciamiento entre entradas producto de mi poco interés en escribirlas? Créanme que me divierto haciendo arabescos con el lenguaje y los dobles sentidos, pero el hecho de que no repita ninguna de las secciones que he ido creando a lo largo del año parece indicar una constante huída hacia adelante. ¿De qué? Pues del rígido formato que ideé en su momento para diferenciarme del resto de blogs y que ha acabado por extrañarme de mi propia creación. Hay veces que me han acudido a la mente temas que no tenían cabida en la página y de los que me gustaría haber escrito mientras que otras inicié entradas sin mucha convicción y sin ella siguen acumulando polvo en la pestaña de borradores.

    Uno de los problemas es que la precaria estructura de esta página se sostenía sobre mi exposición a un abundante caudal de cultura de masas. Sin embargo, la cantidad de contenido que degluto ha disminuído considerablemente y, a falta de cantidad, busco al menos calidad. El saber no ocupa lugar, al menos en teoría, pero su adquisición nos priva de tiempo: lo limitado de éste hace que al final se lo dediquemos a las cosas que realmente merecen la pena.

    Ahora la pregunta que me planteo es la de si puedo mantener el blog cambiando sus estatutos fundacionales. Siempre he creído que no, pero mis propias entradas me demuestran lo contrario: el giro ha sido gradual pero inexorable. Así que en próximos posts, aunque por desgracia con la periodicidad habitual, pueden aparecer loas a tal o cual película, libro, juego o vayan ustedes a saber qué. Eso sí, intentaré seguir siendo cuanto menos original y chocante e iré repescando alguna de las viejas secciones de vez en cuando.

    La conclusión con que me quedo tras esta reflexión es que el espíritu irreverente y crítico puede estar presente en cualquier tipo de escrito, independientemente de su género y que soy yo el que define a este blog. Es mi creación, mi proyección especular, el sitio donde vierto esas idioteces que se me ocurren en el día a día y que mientras me divierta escribir seguirá existiendo.

    En otra ocasión les agasajaré con mis experiencias blogueriles netas, separadas de la pajada mental. Hasta entonces recuerden que aunque esta es su página hamija y aunque no tienen derecho a roce pueden escribirme alguna cosita, sugerirme algo, insultarme o incluso corregirme las faltas de ortografía que aunque ya saben que me toca mucho los cojones es mejor que el que callen como p... dispensadoras remuneradas de placer y/o dolor. No se preocupen, el anonimato los escuda de posibles represalias.

Fotografías del misterio

    Hoy, cual Iker Jiménez, les voy a presentar una serie de fotografías verdaderamente inquietante. Siendo consciente de la naturaleza esquiva del misterio, he tratado de inmortalizarlo para solaz de parapsicólogos y demás crédulos gente de mente abierta.


    Esta primera instantánea fue tomada de un periódico local y aunque no se entienda una mierda de lo que pone porque la cámara de mi zapatófono es una birria, se nos enumeran los bondades de este dulce palmero de próxima comercialización. El problema surge cuando lo leemos al haber sido iniciados en los múltiples sinónimos del falo. Es entonces cuando la sobredimensión del término en cuestión respecto del resto del enunciado nos sacude con toda su contundencia. Ahora que comparten tan arcanos conocimientos, díganme si son capaces de leer este texto sin partirse el ojal.


     En esta segunda fotografía he necesitado la ayuda de nuestro experto en análisis fotográfico para determinar que este dulce no ha sido horneado por un grupo filonazi para sufragar sus actividades. Todo es producto de un clamoroso error a la hora de ajustar el envoltorio al contenido porque, si se fijan en el paquete vecino, la "o" restante, cuya ausencia transforma estos suculentos pastelillos en una guarrada, se oculta en un lateral. El resto lo pone nuestra imaginación, especialmente si tenemos en cuenta el gran aprecio con que cuentan en general los búlgaros en estas tierras, sólo comparable al de sus vecinos rumanos, dicho sea esto con todo el respeto por mi parte. Esto si nos decantamos por la milenaria secta de la xenofobia, porque si preferimos analizarlo desde la escatología, oscura ciencia de gran fundamento, la VERDAD nos es revelada al instante.


   Lejos quedan los tiempos en que los francmasones tenían que esconderse para celebrar sus conciliábulos. Ahora que la CONSPIRACIÓN se ha extendido por todo el mundo y lo controlan todo, desde las finanzas hasta la receta de la alioli, ya no tienen reparos en mostrarse abiertamente a las masas. Nos vigilan, nos controlan, saben las veces que nos la sacudimos, si nos lavamos las manos antes o después e incluso qué hacen las mujeres cuando van en manada al baño. El advenimiento del Gran Hermano está cercano, las señales están por doquier. Sólo hay que saber interpretarlas.

    Como ya venía adelantando la criptozoología, el Gigante Verde, de enorme arraigo en el acervo popular, era real tal y como demostraba su presencia en los botes de verduras. Al fin, tras milenios de búsqueda, se encontró una población en la isla de La Palma. Lo primero que hicieron ante la presencia de los investigadores fue acercarse a los ellos y preguntarles por un vecino suyo que se había ido hacía años a ultramar a hacer carrera en el cine y que respondía al nombre artístico de La Masa. Al no recibir respuesta, los descuartizaron, aunque por lo demás son un pueblo pacífico amante de la tranquilidad. El apéndice de la fotografía fue recuperado del único superviviente de la matanza que, tras informar del asombroso descubrimiento, murió de placer. Debido a esto y por analogía a su primo el Bigfoot se los nominó como PuntasGordas. Resta destacar que el forrado en plástico responde a criterios de conservación debido al gran desgaste a que lo ha sometido la comunidad científica. 


    A diferencia de las demás, esta instantánea ha dejado totalmente estupefacto a nuestro analista fotográfico, tanto que no tiene explicación para la misma. Tras decirnos que no apreciaba rastro de retoque digital se roció con gasolina y se arrojó al vacío envuelto en llamas. Lo que no sabía el insensato es que seguiremos acosándolo a través de la ouija. Pero como este mes nos la ha cortado Lucifer por no enviarle suficientes almas nos vemos obligados a rogar la colaboración de todo aquél que transite por la santacrucera avenida de la Paz. Miren el cartel encima de la juguetería y confírmennos si nos hallamos ante un caso de pareidolia o alguien ha tenido realmente los santos cojones de llamar así a su negocio.




Poemas de mierda

 
    Si creen, a tenor de este título, que voy a lanzarme a una jocosa crítica de algún poeta o poemario que haya tenido a mal atraerse mi ira se equivocan de lleno, especialmente porque yo no hago cosas tan "curtas". Este post trata sin embargo de la materia de la que se forjan los sueños de los coprófilos, esto es, el motivo que más se repite en esta profana casa, podría decirse que desbordándola: la mierda. Y es que no es casualidad que su lugar predilecto de cavilación haya sido inventado por un poeta.

    Son pocos los autores de prestigio que se han atrevido a poetizar sobre el fascinante acto del cagar, quién sabe si considerándolo materia de poco provecho. Este hueco ha venido siendo tradicionalmente llenado por los denominados poetas de retrete: artistas anónimos que amenizan sus deyecciones en los cagaderos públicos abigarrando la puerta de loas al sorete. La primera pregunta que debería asaltarnos tras leer esta afirmación es la de la procedencia de su inspiración, la segunda la de cómo coño se atreven a sentar sus posaderas en tan insalubres bujeros. Siendo que no tengo respuesta para esto último si puedo decir que la poesía trata de aprehender lo efímero de los sentimientos eternizándolos sobre el papel; no se me ocurre entonces mejor momento de inspiración literaria; tan sólo hace falta hacer acopio de lápiz y papel para el culo, que el poema va en la puerta y lanzarse a crear. Son estos rapsodas más propensos al trombón que a la lira, mereciéndose además todo nuestro respeto puesto que no prostituyen su arte en pos del fin de otros poetas más convencionales; esto es: el refocilio. Ya me dirán que bella fémina u onvre se dejaría seducir por semejante cerdada. Prefiero ni pensarlo.

    El que sigue es un recopilatorio de lo más granado de éste género. Acompáñenme pues a este breve recorrido a tan embriagador Parnaso:



 POEMA DE LA CACA

De los Placeres sin pecar,
el más dulce es el cagar,
con un periódico extendido
y un cigarrillo encendido
queda el culo complacido
y la mierda en su lugar.

Cagar es un placer;
de cagar nadie se escapa
caga el rey, caga el Papa
caga el buey, caga la vaca,
y hasta la señorita más guapa
hace sus bolitas de caca.

Viene el perro y lo huele,
viene el gato y lo tapa.
Total, en este mundo de caca
de cagar nadie se escapa.

Que triste es amar sin ser amado,
pero más triste es cagar sin haber almorzado.

Hay cacas blancas por hepatitis,
las hay blandas por gastritis
cualquiera que sea la causa
que siempre te alcanza
aprieta las piernas duro
que cuando el trozo es seguro
aunque este bien fruncido el culo
será por lo menos, PEDO SEGURO!!!!!

No hay placer más exquisito,
que cagar bien despacito.

El baño no es tobogán
ni tampoco subibaja.
El baño es para cagar
y no pa' hacerse la paja.

Los escritores de baño
son poetas de ocasión
que buscan entre la mierda
su fuente de inspiración.
Vos que os creéis sagaz
y de todo os reís,
decidme si sois capaz
de cagar y no hacer pis.

En este lugar sagrado,
donde tanta gente acude,
la chica se pasa el dedo
y el tipo se lo sacude.

Caga tranquilo,
caga sin pena,
pero no se te olvide
tirar la cadena.
porque a nadie le gusta oler mierda ajena.

El tipo que aquí se sienta
y escribir versos se acuerda,
no me vengan a decir
que no es un poeta de mierda!.

En este lugar sagrado
donde acude tanta gente
hace fuerza el mas cobarde
y se caga el mas valiente.

Ni la mierda es pintura
ni los dedos son pinceles
por favor, pendejo
límpiense con papeles!.

Para ti que siempre
estás en el baño:
Caguen tranquilos,
caguen contentos,
pero por favor,
caguen adentro!.

Hoy aquí yacen los restos
de este olímpico sorete
que lucha de forma estoica!
para salir del ojete.

Estoy sentado en cuclillas
en este maldito hoyo...
quien fue el hijo de mil putas
que se terminó el rollo!!! 

(Anónimo) 
 
RIMA I

Cuando Adán era aun niño
y el papel no era un invento,
se limpiaba el culo con pasto
y con eso quedaba contento.

(Génesis)


PROVERBIO XVI

Sonríe, y el mundo te sonreirá.
Tírate un pedo, y te quedarás solo.

(El Rey Lear)



RIMA II

Te quiero como a mi caca,
como a mi caca te quiero,
pero más quiero a mi caca,
porque si no cago me muero.

(Enrique VIII)

 RIMA III

El aroma tan profundo
por la casa ya se expande
y provoca la partida
del asqueado visitante.

(El perfecto anfitrión)

RIMA IV

Tàpies, el pintor de lo fecal.
No cualquiera es tan capaz
de cagarse con soltura
hay quien tarda, ineficaz
y quien se echa la más dura.

(Anónimo)

RIMA V

Y ahí cayó nomás entera
como roca despeñada
se salpica todo afuera
hay dios mío que cagada!!!

(Directivo de AIG)


RIMA VI

Llegado este momento,
me siento a considerar
lo caro que está el sustento
y en lo que viene a parar.

(Ferrán Adrià)

EPIGRAMA I

El pedo es el grito de libertad de la mierda oprimida.

(Libertario de urinario)

RIMA VII

Si lees esto entero,
es por dos razones muy obvias,
o el cagar te agobia
o padeces de estreñimiento severo.

(Perogrullo)

EPIGRAMA II

Manuela, te extraño.

(Un manco)

EL ARTE DE FECAR

Cagar es un placer, desgañitarse
por el caño febril y terminar
sin prisa alguna que nos lleve a odiar.
Cagar es como el arte de escribir:
hay que pensarlo y darle tiempo justo
para que todo salga bien robusto.
Dicen los eruditos que lo saben
que nadie puede cometer suicidio
después de ese preciso infanticidio
Y que limpia de cuajo toda culpa
y que deja el espíritu en muy alta
esfera de perdón, limpio de falta.
También es cierto, habrá que concederlo,
que como hay seres para cielo y cloaca
existen modos miles de hacer caca:
desde la huída despavorida
de la angustia inminente del diarreico
o el caprino cagar del fariseico
hasta el atoro del que ni quisiera
deshacerse e nada y todo estriñe
porque piensa que el mundo lo constriñe.
La perfección en el cagar reside
(si reside se puede en este gesto
que es más etéreo cuanto más es nuestro),
en llegar preparado y salir justo
casi como un selservis del desecho,
un, dos, tres, otro esfuerzo, ya es un hecho.
Porque quedar a medias es horrible:
el cuerpo lo resiente y se te enchina.
tiembla, se raja, escalofría, rechina
en el alma y el cuerpo del causante
y en el cuerpo y el alma del delito
es muy mala señal hacer poquito.

 (Pedro Serrano)

    Y ahora, mi pequeña aportación a las letras universales:

COPROGÉNESIS XXI

Heme aquí en el trono,
en hondas reflexiones embargado,
el cuerpo flexionado,
y empujando con encono.

Imploro a mi musa
 que me auxilie en esta brega;
 pero ella no llega
y el olor de mis pedos la excusa.

Me sacudo y afano,
los brazos rodeando las rodillas;
encendidas la mejillas
pero sólo emito vil metano.

¡Al fin la inspiración!
Surge en atropellado arrebato.
Directa por el tracto:
¡He aquí mi creación!


Post pro-eugenésico II

Al Cerullo


    Aparte de su cacaculopedística evidente comicidad, seguramente este nombre no les diga nada, y así debiera seguir siendo, pero como estoy un poco sonado les haré partícipes del patético asombroso descubrimiento a que me llevó ver su nombre en los créditos de una putrícula nefasta. Tal desperdicio de celuloide respondía al nombre de "The Protector" y, además de la peor película de Jackie Chan, es, ex aequo, el film tanto de artes marciales como policíaco más horrendo que he tenido el dudoso placer de visionar en mi vida lo que no quita que lo repita en posteriores ocasiones para exagerar, ya me entienden. Pero esa, hamijos, es ya otra historia.

    Sobra decir que pronto la perplejidad dio lugar a la más sonora de las carcajadas del respetable y de los asistentes a tan aberrante proyección. De hecho, y haciendo uso de lo que creo recordar que se llama memoria, no había sido testigo de tal desvarío onomástico en el elenco de una película desde la fulgurante aparición de John Colicos en "Al final de la escalera" y su capacidad para revertir instantáneamente el mal rollo en la mayor de las explosiones de hilaridad.


    Pero nuestro homenajeado es más que un nombre bonito, es también el ¿actor? más encasillado de la historia del cine. Puede parecer una afirmación exagerada teniendo en mente carreras como la de Briam Dennehy y su sempiterno papel de sheriff, Kwan Tak-hing y sus más de 70 interpretaciones de Wong Fei-hung, Denzel Washington, quien nos honra siempre con la misma actuación yo diría que hace de si mismo o la de Mark Wahlberg y su compulsiva recreación de un fruncidor de ceño inmerso en las más variopintas situaciones. Pero lo de Al Cerullo no tiene parangón: ha participado en más de 400 títulos aunque no siempre se lo vea en pantalla, que van desde putrículas como Godzilla, la saga Spiderman; cosas algo mejores como "Pactar con el Diablo" y "1997: Rescate en Nueva York"; maravillas como "Poderosa Afrodita" y "El Mundo según Garp"; series como The Wire o Ley y Orden y hasta en un documental sobre Justin Bieber. Vamos, que aparece en películas de toda ralea, pero siempre de la forma que sigue:

¿Les suena? No, a mí tampoco.
¿El motivo de que Hugh Grant haya subido a este trasto? Mejor no pregunten.
¿Se expande el Universo; es cóncavo o convexo? En realidad es una torrija.
    Sí amigos, ha interpretado SIEMPRE a un piloto de helicóptero. De hecho ni eso, porque en realidad él es piloto de helicóptero y a sus breves pero siempre edificantes apariciones en plano han de sumarse sus labores de cámara aérea, especialista, coordinador de tomas aéreas, piloto a secas y de repartidor de carajillos si se tercia. De hecho, si realizase su primera y nunca suficientemente demandada colaboración en el cine porno todos sabríamos en qué consistiría su papel.

    Bueno, hemos visto que es un especialista reputado y que ha participado en un sinnúmero de películas de cuya calidad final no responde a excepción del trabajo aéreo, que casi cualquier toma aérea de Nueva York es suya y que además tiene cara de maduro interesante. Así que: ¿Cuál es su delito exactamente?

    La respuesta es obvia: no se puede ir con ese nombre por la vida habiendo enajenados como yo para reírse de él.



No podía dejar de ponerlo.


Sado, puñaladas y tías abiertas de piernas


    Voy a contarles una bonita historia:

    Corría el mes de Septiembre de 2011  (año 0 AM, antes de Mariano), las bolsas del mundo se hallaban al borde de la implosión, hacía un calor del carallo y yo navegaba plácidamente por mi espacio personal de Bloggerajeno a la marcha del mundo cuando se me dio por ver la sección de estadísticas y, especialmente, la pestaña que me abrió el infierno que ahora pobla mis pesadillas: Fuentes de tráfico.


    Y yo que, iluso de mí,creía que la gente terminaba cayendo en esta página porque hablaba de temas polémicos interesantes o que incluso repetían su visita: Craso error.
 
    La fuente mayoritaria de tráfico es "abierta de piernas" que para mi oprobio corresponde a una foto ubicada en un post estructural de la página sin mayor importancia. ¡Jrazias Google Imágenes! Eso por no hablar del extraño sentido del humor de Google que ha tenido bien enlazar este blog en búsquedas como "el rincón del sado ", "palomino mierda " o "sado películas con muchas puñaladas vídeos "¿? Creo que sobran las palabras. En serio. ¿Sado películas con muchas puñaladas?... ¿Pero que coño?


     Por lo demás disculpen la lentitud a la hora de defecar post que viene siendo la tónica general en esta profana casa desde el estío: no es síndrome post-vacacional, es simple y llanamente pura vagancia. No esperen que la cosa cambie hasta al menos después de Febrero.

   Y ahora les dejo para que puedan seguir ahondando en sus aficiones.

Les juro que no sabía que había tantos entusiastas de la gimnasia en la red.


Motivacional de mierda III

Pero cuidado, no te vayas a atragantar.

Las 5 cosas que más me encabronan de Internet


Escribo esto desde una paradisíaca playa de la República Dominicana, tras echar un vistazo a la cotización de mis empresas en la bolsa del Bhután, cómodamente tumbado en mi hamaca y sorbiendo agua de coco al tiempo que espanto a insidiosos vendedores de toda clase de mierdas que acuden erectos a la llamada de mi pestífero sudor. Bueno, lo anterior no es del todo cierto, por no decir que es totalmente falso: escribo desde mi casa en el tiempo que me deja libre el trabajo de verano que ejerzo realizo para costearme mi tocada de nabo mis estudios universitarios y que no dedico a mi ocupación del resto del año. Por eso les recomiendo hamijos que estudien mucho para poder tocarse el nabo también en verano e incluso para optar a que se lo toquen sin la malicia con que lo hacen con el mío.

El tema de hoy es de lo más interesante, si por interesantes entienden cosas como las evoluciones del vuelo de los insectos o la tristeza postcoital: Internet y su subcultura de porfiados palurdos e ignorantes de postín entre los que me incluyo modestamente. Y, como no soy menos que nadie, voy a publicar un artículo donde no impere más ley que la de mi opinión y en el cual los pocos datos presentes sean aquéllos en que me apetezca apoyarme aunque sea a la pata coja. Para redondear la fórmula lo envolveré todo en mi habitual ecléctico barroquismo que, al igual que siempre, no alcanzará a ocultar el que tan sólo soy un funambulista balanceándose en el vacío de la ignorancia sobre un hilo de anaeróbicas oraciones.

Así que sin más preámbulos, este texto versa sobre la serie de cuestiones que hacen que me plantee iniciar la odisea de darme de baja de Internet y volver al mundo analógico. Como son varias cosas y lo bastante inconexas para que una mente como la mía, pareja en capacidad relacional con la de las ovejas aquejadas de cefalea, sea incapaz de desarrollar un texto como el Monstruo del Espagueti Volador manda voy a optar por el camino fácil de endiñarles una lista:


LAS 5 COSAS QUE MÁS ME ENCABRONAN DE INTERNET:  ¿por qué cinco y no 20?…porque por el culo te la hinco y no me hagas más preguntas que me tienten.


5- LA VERDAD ESTÁ AHÍ FUERA...¿VERDAD?

Una de las cosas más características de la red es la credulidad con que se toman datos de procedencia más que dudosa; las más de las veces pura especulación subjetiva cuando no marcadamente tendenciosa, sensacionalista, paranoide o cualquiera de los adjetivos que suelen aparecer en la crítica de un libro de Tom Clancy, a la par que se rechaza la parcialidad de todo aquello que huela a grupo editorial. Pero en los medios impresos se dan dos particulares que brillan por su ausencia en Internet: el autor firma con su nombre un texto del que responde y éste ha pasado por el tamiz de un editor que asegura unos mínimos de calidad o, a falta de ésta, de interés.

Esto no solo se refiere a los artículos de la Wikipedia trufados de incorrecciones y que se cortapegan con una tranquilidad tal que si los avalase la Ilustración en peso sino al enorme cenagal de mentiras de toda índole, tanto flagrantes como producto de la mejor de las voluntades, que se confunden con lo auténtico y que se ha convertido en el sustrato ideológico de gente que comienza a creer que la respuesta a todas sus dudas, ya sean estas políticas, metafísicas o de los múltiples usos de la mantequilla, se hayan en la red al alcance de un solo clic. O dicho de otro modo: la inmediatez suele ser recíproca: tardas tanto en leer el texto como su autor en escribirlo y eso repercute muy negativamente en su profundidad, exhaustividad y especialmente en su credibilidad. Digamos que yo para perpetrar escribir este texto manejo unos tres conceptos en mi mente aparte de 3969 pensamientos sexuales de explicitud y depravación crecientes  mientras que si fuese escrito por un sociólogo ambas esta cifra aumentaría enormemente. Y sólo esto; estaría apoyada por datos y no meras conjeturas y de los pensamientos que amenizan mis deyecciones, redundando en un texto mucho más nutritivo para sus caletres y con el que podrían estar o no de acuerdo en cuanto a tesis pero les aportaría las herramientas con las que desarrollar las suyas propias.

De esto no puede salir nada bueno.

Y es que en esta vida, por desgracia, ni todo ni todos merecen el mismo crédito, ni mucho menos tiene el mismo valor un texto escrito en las pausas para la merienda, tal que éste, que un uno fruto del esfuerzo de aquél a quién le sirve para pagarse los garbanzos. Ya pueden ser de ficción, un ensayo, periodístico o los maravillosos artículos de la Interviú por los que como español de bien me compro la revista; cualquiera ellos supera ampliamente la media de calidad de la red.

Y para acabar tres pequeños apuntes que me da pereza desarrollar:

  • Crear un periódico basado en los temas más leídos no lo hace mejor sino todo lo contrario. Hay información muy importante que no interesa a casi nadie. No, a mi tampoco.
  • Es mucho más fácil que te la metan doblada en Internet que en la prensa amarilla porque al menos ésta está sometida a cierta regulación de contenido y al peso de la ley. La prensa española es lo bastante libre, otra cosa es la diversidad, como para andar buscando “la verdad” en la trastienda de la información.
  • Un exceso de información sin ningún criterio de orden es peor que la ausencia total de la misma. Vivimos en la sociedad de la información pero no somos computadoras.

Y a modo de corolario: los medios impresos nos pueden engañar, claro que sí, pero merecen, a priori, más credibilidad que Internet.

4- ¡MAMÁ SOY EL MÁS POPULAR DEL BARRIO!
  - PUES SAL A JUGAR CON TUS AMIGOS.
  - …

Aparte de las dudosas ventajas e innumerables inconvenientes que han traído las redes sociales y de los que no hemos visto sociológicamente ni la punta del [que vuele su imaginación], lo que más me llama la atención es la cantidad de hamijos con que puede contar un abducido usuario de las mismas y que comienza a convertirse en un nuevo fenómeno cuantitativo capaz de generar conversaciones tan gozosas como la que sigue:

-Mira Segismundo, tengo 739 amigos.
-Bah, eso no es nada, yo tengo 4986.
-Bueno… Esto… la cantidad no es lo importante: los míos son más juguetones.
-Pero porqué iba a estar reñida la cantidad con el ánimo lúdico.
-…¡Cráneo previlegiado!

Al final lo que cuenta es la cantidad y acabas agregando hasta al chapero del otro barrio que conociste ayer porque el tuyo se ha ido de vacaciones o a toda esa gente que ingenuamente alcoholizada te ha dicho su nombre para que puedas llenar su tablón de comentarios que harían sonrojar a Alfredo Landa en plan piscinero. O incluso peor, emular las interminablemente almibaradas, con trazas psicoanalíticoparvularias, conversaciones-circunloquio de Dawson Crece o similares series de ésas que nos preparan para ser gilipollas y a mí, que me las veía todas, un excelente espécimen de gilipollas brasas.

Al final resulta que amigos de verdad, de esos que te aguantan la halitosis y tu personalidad esquizoide, tenemos cuatro o cinco y que perderlos resulta de lo más fácil como para andar echándole alpiste a una troupe de desconocidos para que llenen nuestro contador de visitas. De hecho el tiempo que dedico a este blog ha ocasionado la ruptura de la relación con mi perro porque les tenía celos.

¡¡¡Agregameeeeeee!!!


3- LA ERA DE LA INCICLOPEDIA.

Supongo que ya hay estudios sobre lo que voy a inventarme a continuación, pero como soy un vago de mierda no me he leído ninguno y voy a marcarme un pseudo-cutre-micro-sociológico-psicológico análisis sobre la incidencia de una satisfacción instantánea de la curiosidad, y además sin mover el culo del asiento que es muy cansado eso de ir a la biblioteca, en la formación intelectual de las generaciones que han nacido con un ordenador debajo del brazo.

Yo sostengo que Internet ha formado a toda una caterva de resabidillos que, acantonados tras sus teclados y sus abejiles ideas, por eso de ir de flor en flor del conocimiento, creen saber de todo y en realidad no saben de nada porque en nada profundizan.

En las causas yo veo en primer lugar la inmediatez: a lo que poco cuesta no se le da valor y acaba perdiendo pronto la atención en detrimento de un nuevo tema. Cuando antes sentías la necesidad de informarte sobre un particular, como por ejemplo el modo de cortejar a un ovino, no tenías más remedio que consultarlo en un libro o  preguntárselo a algún resabidillo, pastor trashumante en este caso. Pero, como las personas que nos las traemos de “kurtas” jamás aceptamos el no saber algo, siempre terminábamos por acudir a la primera de las opciones, que se abría al contacto de nuestras yemas y nos permitía penetrarnos de su sabiduría, sin reproches y sin pedir nada a cambio. Marranadas aparte, un libro no lo suele componer una sola reseña sobre un tema específico: forma un bloque en el que se entremezcla el objeto de nuestra ansia con los muchos que le son cercanos y sin los cuales no puede ser comprendido. Lo contextualiza y despierta nuestro interés por la maraña conceptual que se abre ante nuestros ojos, embriagándonos de transversalidad y fascinándonos la enormidad del conocimiento humano y su pequeñez en comparación con que nos queda por conocer y el mucho que nos es vedado. Por lo tanto, acabamos por especializarnos y desarrollar nuestros gustos personales y profundos. El mío, por ejemplo, es la desbarradura gafapástica sin previo aviso.

         En segundo y último, porque no se me ocurre ningún otro y especialmente porque quedaba muy cutre achacarlo todo a una sola cosa, está la naturaleza de la información disponible: la duración de los textos divulgativos es ridícula casi peor que la de mi mejor coito, sangrante si tenemos en cuenta que aquí no se gasta papel y lo mismo son dos que doscientas páginas, y a falta de contenido se le da una relevancia incomprensible a la anécdota. Ya sé que algunos piensan que el tamaño no es importante, sí, los cojones, pero esto sólo se sobrepasan unos mínimos. Yo, con un párrafo no tengo ni para los preliminares aunque se disfrace de Wonderwoman y me diga que he sido malo y que todo el universo DC va a practicar el medievo con mi culo. Bueno…sería cuestión de probarlo. Y es que una idea no son cuatro datos y tres anécdotas sino que debe llevar aparejado un desarrollo para ser accesible.

Las consecuencias las conocemos todos: una vorágine de opiniones de prestado, tangentes y anecdóticas, que se profieren con la satisfacción de quién se cree erudito, la consiguiente cerrazón a admitir los propios errores y carencias  y la constatación de que Sócrates sigue siendo el más sabio aunque hoy, al igual que siempre, él sea el único que lo sepa. El lugar: la inmensidad de ciberespacio, porque el resabidillo no se contenta, como yo, en porfiar en su propio blog sino que tiene que demostrarnos a todos los demás lo listo que es y atiborrar los comentarios de puntualizaciones o polémicas en pos de su lucimiento personal o incluso peor: hacernos depositarios de las místicas revelaciones de Perogrullo.

Pero ya me he cansado de este tema, así que paso al siguiente.


2-YO, YO MISMO Y MI PENE.

  ¿No se han fijado en que en las redes sociales la gente que conocen del mundo real habla de una manera un poco extraña? Unas veces, esta discrepancia no es más que una intensificación de la gañadería o un desborde de lo melifluo de su conversación, otras, la cosa se vuelve de lo más inquietante. Especialmente cuando su interlocutor interrumpe constantemente la conversación con una polución de jajajaes o cuando reparan en que no sólo ellos sino usted mismo suenan como unos completos gilipollas ante la irrefutable evidencia de su verborrea por escrito.

¿Esquizofrenia? ¿Personalidad múltiple? La respuesta es más simple: cuando la gente tiene un tiempo para pensarse lo que va a decir, lo usa para afectar la conversación. Es como cuando quieres cepillarte a otro ser vivo con los inertes no existe el problema del cortejo y quieres agradarle con cada cosa que dices. El resultado es que el otro siempre acaba pensando que eres retrasado y tus opciones por llevar la comunicación a un nivel horizontal se reducen a:

  • Empezar a soltarte y descubrir que al igual que tú eres gilipollas también lo son los demás y que es mejor decir tonterías fluidamente que devanarse el seso para decirlas a trompicones.
  • Hablar de la filosofía de Hegel inventándotela toda sobre la marcha. No te preocupes, nadie la entiende lo suficiente como para calarte y quedas la mar de “curto”. Asentirán ostensiblemente hasta que no tengan más remedio que silenciarte con cualquier medio a su alcance. Pero ten cuidado, no vayas a atragantarte.
  • Dar mucha pena. Funciona siempre, a excepción de que tu interlocutor no tenga compasión en cuyo caso esta conversación nunca habría tenido lugar.

Sin embargo, lo que más me interesa a mí y a los futuros psiquiatras de este país es ver el increíble incremento de testosterona que se da al escudarse en el anonimato. No hay más que ver los foros trufados de insultos hacia el moderador, el resto de asistentes y sus respectivas madres. En periódicos online, en páginas deportivas, en otras de filatelia, en blogs de opinión, en la Meristation y si me apuran y conmigo al espaciotiempo hasta en el consultorio de la señora Francis. Así que no les extrañe que dentro de poco, en redes como Meetic la gente ligue insultándose entre ella aunando finalmente ambos mundos.


1-POR EL AMOR DEL DICCIONARIO ESPASA-CALPE YO TE EXPULSO.


No hay cosa que más me hinche los cojones de Internet que las discusiones sobre gramática u ortografía escribir como el culo en lugares que no vienen a cuento. Por ejemplo ¡No, otra vez no! en los foros del Marca. En serio. ¿Qué coño tiene que ver el fútbol con la gañadería gramática?

Escribir bien nunca está fuera de lugar, pero ninguno de nosotros somos catedráticos de la RAE como para andar tocándoles los huevos a los demás cada vez que cometen una falta ortográfica. ¿Se sienten más onvres acaso? ¿Creen que por saber escribir bien ya tienen razón en todo? ¡Hoyga, yasta vien!

Seguramente, si analizásemos este post podríamos encontrar más de diez errores ortográficos entre diacríticos que no me sé, puntuación arbitraria y pura presbicia. Y gracias a San Corrector del Microsoft Word que no hay más. El que esté libre de haberle dado alguna vez una patada al diccionario aunque éste se haya tirado luego a la piscina, que me ponga el primer comentario abstenerse auténticos miembros de la RAE y maestros de primaria porque seguramente también él las cometerá. Yo no me creo Dámaso Alonso y no voy dándole lecciones a nadie por la red al igual que no utilizo una nadería para derribar un argumento sólidamente fundado porque, en caso de serlo, algo no deja de ser cierto por estar mal escrito. Además, si lo entienden igualmente: ¿Para qué coño se dedican a joder la marrana?

Y recuerden que si desean mantener una de estas enconadas polémicas en la vida real, puede suceder que el ignorante decida amortizar las horas de gimnasio que ha hecho y que ustedes se han gastado en perder la vista ante la nueva gramática española y partirles algo más que el alma.

¿Qué decías sobre el laísmo?

Nunca el hablar anónimamente fue tan fácil, sí señor Palomino, es digna de encomio su integridad al seguir todos y cada uno de los postulados que defiende y por tanto desvelar su verdadera identidad en la red, y como todos tenemos una opinión de todo de generación espontánea si hace falta, pues nos metemos a discutir incluso en sitios dónde no pintamos nada y donde ni mucho menos sabemos de qué coño va el tema. Viendo la cantidad de genios que pululan por la red y comparándola con la de ellos que me encuentro en el mundo real comienzo a sospechar de dónde vienen los demenciales beneficios de Teleformica. Por eso me veo en la cívica labor, propia de los grandes agentes sociales que como mi oronda eminencia tienen tal poder de convocatoria, de lanzar este llamamiento:

Ya sé que hay que amortizar el sobreprecio de la vivienda pero, Hamijos, pofaó sargan der txabolo. Hay todo un mundo tras las cuatro paredes de su domicilio, ya sea este arrendado, en propiedad, hipotecado, embargado o incluso imaginario, con conversaciones cara a cara, o cara a tetas si son onvres y/o cualquier ser que sienta simpatía por el bello sexo y fablan con una muhé de marcada personalidad, mil veces más placenteras, directas y constructivas que las que se mantienen en, por ejemplo, ésta su página amiga pero sin derecho a roce.