La berracada del día II

Relatos berracos:


    Fiel al mi estilo y constancia, cada vez publico una marcianada mayor. Hoy les traigo un relato infecto que se suma a la poesía que redacté con ocasión de mi alabanza a Peter Molyneux en mi intento por destruir la credibilidad de cualquier género literario. Mírenlo por el lado positivo: si desoyen esta advertencia y deciden seguir adelante comprobarán que al acabar si todavía conservan ojos en lugar de cuencas humeantes cualquier cosa que lean a continuación les parecerá merecedora del Nobel de literatura. Y por cualquier cosa me refiero a las mayores simas de la inmundicia literaria: La Razón, las novelas de Tom Clancy, mis otros post, la saga Crepúsculo, los análisis de la Meristation, el Hola, los folletos de los evangelistas, los reanálisis de la Meristation, las novelas de vaqueros que vendían en los estancos y un largo etcétera. Y ahora, sin más dilación, el relato que les descubrirá los beneficios de las camisas de fuerza:


HISTORIA DE UNA OFICINA CUALQUIERA

Paco, que desconocía los usos del papel higiénico, no recordaba haber comido chocolate y fue a lavarse las manos después de darle una palmada en la espalda a su amigo Inocencio que sólo venía  a trabajar cuando estaba sobrio; o lo que es lo mismo, cuando se le acababa el dinero. En el último momento no pudo resistir la tentación y, con el grifo ya abierto, les dio un lametazo: definitivamente aquello no era Milka.

Marta, que llevaba toda la mañana chateando, vio como Paco salía lívido del excusado y con el cuello de la camisa impregnado del desayuno a medio digerir que le había visto devorar como un cerdo a media mañana. En ese momento oyó el paso renqueante de su jefe al que conocían cariñosamente  como “ese putero de mierda” y, rauda, intentó cerrar las páginas que saturaban su escritorio, pero era demasiado proceso para un ordenador antediluviano y se quedó colgado. Bonifacio, que cojeaba sin ser cojo, se inclinó suavemente sobre el escritorio de Marta pero no se percató de sus preferencias como internauta porque no se fijó en el ordenador. Sin dar ni los buenos días se encaminó todavía más cojo que antes al baño de donde no salió en un buen rato.

Florinda, la secretaría de “ese putero de mierda” había dejado de cojear desde hace una semana pero ahora tenía magulladas las rodillas. Esta mañana les había indicado por signos que estaba acatarrada y no podía hablar. Nadie se explicaba como una mujer tan cuidadosa se rompía siempre los botones de la camisa, acababa tan despeinada y llena de cardenales. Eso por no hablar de su enorme propensión a tirarse pedos ninja: silenciosos pero letales.

Paco que había vuelto de comprarse su dosis y al que le temblaba todo el cuerpo por el mono pensó que nunca llegaría al baño para chutársela. Absorto en tales cavilaciones arroyó a Macario “el minusválido retrasado que hacía las fotocopias aunque no siempre de lo que le pedían”.

Paco se encontró con Bonifacio cuando este meditaba sentado en el trono: éste rió, Paco lloró.

Marta estaba harta de decirle a Paco después de montárselo con él que fuese a su proctólogo, que esos berridos en el baño no eran normales, que a la gente le cuesta  pero lo de necesitar una transfusión después no es normal. Ante esto Paco callaba y su mirada se perdía en el infinito.



FIN


Emoticonos

    Hoy doy por concluida la pequeña remodelación  de los comentarios de esta página. A mi nulo conocimiento de xml se suma mi aterrador gusto estético para que a partir de ahora comentar se convierta en algo atroz. Además, he incluido la posibilidad de añadir emoticonos a los comentarios: la selección, que va de lo aleatorio a lo esquizoide, no es definitiva y si por casualidad alguien hecha en falta la expresión de un determinado sentimiento o gesto sólo tiene que pedirme que la incluya y lo haré gustoso si me sale del zipote.


Mi ayudante dominatrix imaginaria está abierta a todo tipo de sugerencias.

 

¿Casual o Hardcore?

    Antes de comenzar el artículo les propongo que realicen este test creado por parapsicólogos de la prestigiosa Universidad de Lepe para ver en que lado de la discusión se encuentran:





¿Qué opinas de los colorines?
. Que son una mariconada
. Sólo los tolero en el Halo
. Me fascinan
. Me gustan todos menos el marrón next-gen

¿Te dejarías dar por culo por Kojima?
. Sí
. Puede
. No
. ¿Por quién?

¿Cuál de estos objetos utilizarías para estimular tu colon?
. El mando de la Dreamcast
. Un joystick
. El puño
. El wiimote plus

Puestos a imaginar: ¿Qué imaginarías ser?
. Xboxer
. Molyneux
. Normal
. Pikachu

¿Qué te sugieren los formidos marines espaciales?
. Virilidad y testosterona
. Deseos de provocar una matanza
. Perplejidad anatómica
. Pulsiones gayer

¿Cuál sería tu dispositivo de control ideal?
. Uno con chorrocientos botones y tropecientas palancas analógicas, digitales y metafísicas
. El de la Atari Jaguar
. El Kinect
. Ninguno, yo me la casco con la mano

¿Cuál es tu compañía favorita?
. Titus Interactive
. Sony
. Nueva Rumasa
. Nintendo

¿Qué opinas de MeriStation?
. Me encanta trolear en sus foros
. Adoro la rigurosidad de sus reviews
. Tengo la sospecha de que no son imparciales
. Siento un odio irracional hacia la misma que libero siempre que es posible en mi blog

¿Prefieres jugar o ver cinemáticas?
. Metal Geeeearrrr!!!
. Los vídeos están muy bien
. Soy más de la jugabilidad
. Para aguantar una historia de mierda me voy a ver una película de Tony Scott

¿Te has sentido ofendido durante este test?
. Si, Palomino es un casual de mierda
. Tendrás noticias de mi abogado
. No, de hecho he perdido el deseo de trolear en los comentarios
. ¡Deseo aumentar tu bastarda progenie, Palomino!






    La entrada de esta semana va dedicada a la diferenciación que se hace de los jugadores desde las empresas y de como ésta ha calado entre sus consumidores. Adelanto que me parece una soberana gilipollez, no tanto el concepto original sino aquello en que se ha transmutado. Además, como yo no soy anglosajón y estoy un poco hasta el escroto de eso de substituir palabras que ya tenemos en castellano por otras de fuera para convertir nuestras conversaciones en una puta estridencia, prefiero referirme a las mismas como ocasional y habitual; y uso ambos términos por que son respectivamente los significados que realmente les corresponden: un casual es un jugador que hace honor a su nombre poco tiempo y un hardcore uno que se envicia cosa mala. Por desgracia, lo cómico de los términos hará que los excrete una y otra vez olvidando esta declaración de intenciones.

Decididamente hardcore.

    Aunque los jugadores ocasionales han existido siempre, fue con la irrupción de de Nintendo Wii con la que se popularizó el término. Esta consola ensanchó enormemente el mercado de los videojuegos y los hizo accesibles y atractivos para una gran cantidad de personas que nunca antes se habían sentido interesadas por una consola. También renovó el interés de todos aquéllos niños, hoy un poco más crecidos y hechos mierda, de la generación NES que habían visto como los juegos pasaban de ser algo con lo que divertirse un rato, un juguete, a convertirse en el primo feo y bastardo del cine. La receta del éxito la constituían unos controles enormemente simplificados e intuitivos que eliminaban una de las barreras tradicionales para los nuevos usuarios y una remesa de juegos que recuperaban el espíritu ochentero de diversión inmediata que tan de menos se echaba y que convencieron a muchos de traer de nuevo su culo delante del televisor.

    Pero lo que a simple vista era un gran éxito, no sólo de Nintendo sino de toda la industria, cogió al resto de empresas a traspié. Éstas estaban, y siguen, inmersas en el modelo que todos conocemos: nula innovación jugable acompañada por un incremento gradual de la potencia gráfica. Es como su novia nunca les hiciese nada nuevo, simplemente se limitase a aumentarse las tetas. Al principio está bien pero... bueno, creo que este no es el mejor ejemplo. Simplemente no supieron ver el potencial de la Wii y la despreciaron, y después se subieron atropelladamente al carro del éxito con producciones que mostraban no entender en absoluto la naturaleza de la consola. Las ventas de estos juegos fueron enormes, pero no fueron capaces de revalidarlo y engañar por segunda vez a los usuarios. Aquí descubrieron una gran verdad: los jugadores ocasionales no son gilipollas aunque puedan pecar de inexpertos en algunas ocasiones. Todavía me duele el dinero invertido en Imagina ser mamá, joder, no veas como engaña el título. Frustradas, las compañías rechazaron a un tipo de jugador que no terminan de comprender e iniciaron una campaña para aislarlos del resto y frenar la sangría. El término de jugador ocasional pasó de referirse al que juega un rato y luego se dedica a otras cosas, porque a diferencia del habitual tiene vida social, a generalizar sobre los usuarios de la Wii: Ya no eres casual por jugar poco; no, ahora eres casual por jugar con un mando con sensor de movimiento aunque lo hagas al Flight Simulator, por ser niño o viejo y estar por tanto alejado del estereotipo de jugador juvenil gordo con acné que se evade de sus frustraciones encarnando a un héroe musculoso y follaputas o por pretender que eso de la jugabilidad ha de ser la base de todo videojuego y no un interludio a la narrativa. El término hardcore, por tanto, se erige por oposición al anterior: el habitual se torna en reaccionario adalid de la ortodoxia Sonyer y el ocasional  en el enemigo que no se deja maravillar por cosas tan trascendentales como son el número de polígonos por segundo que es capaz de mover una máquina, por esos maravillosos reflejos en los azulejos o la cantidad de epilépticos filtros que puede mostrar tal o cual motor.

    
Si esto no es hardcore del bueno que baje Dios y lo vea.

    Uno de los motivos principales de disputa es el de los dispositivos de control: mientras que unos defienden una simplificación que los acerque a las acciones que buscan reflejar, otros optan por introducirles botones y palancas cual Michael Schumacher a su volante. La discusión se decantaría claramente del lado de los que defienden el control por movimiento si no fuese porque hoy en día esta tecnología es todavía un poco deficiente y reconoce exclusivamente movimientos de carácter masturbatorio que como entenderán no dan mucho juego más allá de hacer el mongolo . De no ser así no hay duda alguna de que es mejor simplificar algo que se ha alejado demasiado del objeto que perseguía originalmente y que se ha convertido en una obtusa marcianada. Es normal que controlemos un avión sirviéndonos de un montón de botones porque a fin de cuentas no tenemos alas ni nos desplazamos enteramente en 3 dimensiones, pero que para manejar a nuestro émulo monigote tengamos que utilizar dos palancas ¿? y una retahíla de botones es absurdo. Jueguen sino al Heavy Rain y alucinen.

    En un principio dos botones servían para un par de acciones como mucho, pongamos por ejemplo saltar y disparar y la cruceta para moverse; lo que era bastante ortopédico pero intuitivo. Pero con los años los juegos se han ido volviendo cada vez más complejos y ponen a nuestra disposición muchos más movimientos y en muchos casos hemos de controlar incluso la cámara. El problema es que los mandos de control no han tenido una evolución paralela sino que han ido aumentando exclusivamente el número de sus botones y por tanto la complejidad de su uso. En este caso los controles se han erigido en barrera que impide sentir como propia la característica más relevante de los videojuegos como medio: la interactividad.

En serio, menudas perolas.

    Tampoco parece estar muy claro qué convierte a un juego en casual a ojos de los usuarios. La dificultad no parece ser un factor porque el ocasional catálogo de la NES haría sudar sangre a cualquier habitual. La duración de la experiencia jugable tampoco parece ser un hecho diferencial puesto que hay juegos casual de extensión considerable; esto no es incompatible con partidas cortas pues lo único que hay que hacer es segmentar el contenido jugable en gran cantidad de pequeñas secciones o logros. En el caso de la temática tres cuartos de lo mismo: hay juegos casuales de todos los géneros y para todas las edades. De hecho, hay un sinnúmero de juegos de difícil clasificación si nos atenemos a este dual criterio: ¿Es el Pro Evolution casual o hardcore? ¿Y los juegos arcade? ¿Y el 90% del catálogo de la Dreamcast?

    En el fondo, el problema parece ser la narrativa: un juego con una ingente cantidad de la misma necesita de partidas largas por lo que en los ocasionales ésta se ve reducida a un carácter testimonial en pos de la inmediatez. Piensen en los juegos ocasionales como aquéllos que se llevarían al cagadero para amenizar la evacuación del almuerzo del día anterior. Desde luego un Metal Gear no sería la mejor opción; cuando hubiese acabado la intro ya se hubiesen dado la vuelta de tanto empujar.
 
    Los hardcore, aparte de las connotaciones claramente sexuales de su nombre, se han olvidado de que la finalidad de un videojuego es divertir y de que esto puede conseguirse de múltiples maneras. Autoerigiéndose en paladines de la pureza de las formas videojueguiles pecan primero de prepotentes y cejijuntos al ningunear a un amplio sector de los usuarios que sienten como subnormales simplemente por no compartir su visión, y de desmemoriados a continuación por haberse olvidado de que la forma actual de ver los videojuegos no es más que una perversión de otra que se parece sospechosamente a la casual.

    Por el contrario, yo creo en la coexistencia pacífica de ambas formas de ver los videojuegos: por una parte están aquéllos que tienen poco tiempo o que quieren diversión inmediata y por otra a los jugadores de géneros que si precisan narrativa e ingentes cantidades de tiempo. Es por ello que la pregunta que corona este post no tiene sentido alguno aparte de trollearles: no hay casual ni hardcore gamers ¿Cómo puede definirse alguien con este palabro sin sentir vergüenza? sino jugadores en general.

Sigamos este entrañable ejemplo y compatibilicemos ambos mundos.

La berracada del día

    Aunque en anteriores post se ha traslucido sutilmente si por sutil entienden la visión de la Falange de la derecha mi profunda depravación, no es sino en éste y los que le seguirán que daré rienda suelta a la misma. Hoy lo hago mediante la corrupción de la mítica frase final de Blade Runner que de tan vista ya cansa. Por eso modifico el contenido pero manteniendo toda su hermosura haiku o lo que es lo mismo: uso la estructura original y reviento por completo su lirismo cual gunsandrosiana versión de Dylan.

...Me han hecho cosas que no creeríais: Sadocoprozoofilia Gay más allá de la muerte. He sentido puños de goma cosquillear a las puertas de mi píloro. Todas estas cerdadas se perderán como...semen...en la boca. Es hora de irse. Ahhhhgg.



La hostia, no me puedo creer que sea rojo.

Putrículas: Machete

    Aquí les dejo mis impresiones filmadas sobre esta película. Les aseguro que todo lo que diga es poco comparado con la cutrez del film y que me quedan por escribir líneas y líneas de exabruptos sobre el mismo. Sin embargo voy a apostar por mi habitual inclinación al vaguerio y habrán de conformarse con el vídeo.




  

Pues a mí me gusta la ley Sinde

    
    Hoy voy a hacer de abogado del Diablo y a tratar de justificar una ley que la mayoría de internautas españoles consideran injusta. Y lo hago yo, que soy más bucanero que los Village People. Pero una cosa bien distinta es que la piratería nos beneficie a nivel personal y se haya asentado en nuestras vidas y otra que sea un derecho defendible.


    Para empezar voy a hacer algo que no se estila mucho hoy en día: lejos de adoctrinaros de entrada voy a explicar breve y objetivamente en que consiste la ley para luego lavaros el cerebro sin compasión. Si preferís el método clásico porque eso de razonar las cosas está sobrevalorado y es más fácil que lo haga otro por vosotros podéis simplemente pasar al siguiente punto.

¿EN QUÉ CONSISTE LA LEY?

    La conocida como ley Sinde es en realidad uno de los apartados de la Ley de Economía Sostenible, que es un ladrillo importante que como buen ciudadano español que soy no pienso leer, titulado como Disposición Final Cuadragésima tercera que deroga y modifica las leyes preexistentes al respeto con el fin de salvaguardar los derechos de la propiedad privada. A tal fin, se crea la Comisión de la Propiedad Intelectual que depende del Ministerio de Cultura y que se subdivide en 2 secciones:
  • La Sección Primera se encarga de las funciones de mediación y arbitraje y básicamente nos importa una mierda en este artículo porque su función es la de dirimir contenciosos entre distribuidores  y de éstos con los consumidores. Ésto me la resbala porque la única relación mantengo yo con los distribuidores es con mi camello de confianza y nunca tenemos disputas más allá de cuando lo apuñalo consumido por el mono para androjarme porque ya no me queda nada más que robarle a mi madre y a mis vecinos para pagarme el vicio.
  • La Sección Segunda es la que nos preocupa de verdad porque es la que va a hacer que para conseguir los éxitos de Pepe Benavente tengamos que pasar por caja. Esta sección demoníaca tratará de evitar que los benevolentes proveedores de contenidos que no les pertenecen se lucren directa o indirectamente con los mismos o que causen perjuicio patrimonial a la infernal compañía que los ha producido con su dinero. 
Nunca se me había pasado por la cabeza que ESTO pudiese costar dinero.

    Todo esto nos conduce al siguiente mecanismo para chapar nuestro top manta virtual nuestra página web:
  • La maléfica poseedora de los derechos denuncia a la Comisión a las páginas que contienen o enlazan sus contenidos sin su consentimiento y mucho menos haberles pagado.
  • Antes de iniciar procedimiento le envía un requerimiento al demandado para que retire los contenidos que vulneran el copyright en un plazo de 48 horas. También puede realizar las alegaciones y presentar las pruebas que determine oportunas. Todo esto suena muy ilegal.
  • Ésta, tras una serie de plazos para que ambas partes presenten pruebas, decide si se están vulnerando los sobrevalorados derechos de propiedad intelectual y dicta resolución. A este proceso se accede mediante autorización judicial.
  • Finalmente remite su decisión a un juez para que la ratifique.
    Tras esto se evidencian dos cosas: La primera es que no tengo ni puta idea de leyes y que es mejor que se lean la ley original si quieren enterarse de algo y la segunda es que ciertamente se provee a la Sección Segunda de unas atribuciones muy poco perfiladas que pueden llevar a un uso indebido de la misma. ¿Significa esto que haya que abolir la ley? No, simplemente exigir el vago de mierda del legislador concrete un poco más para evitar vacíos legales. También es cierto que el recorrido de esta ley hasta ser aprobada ha sido bastante tortuoso y que poco o nada tiene que ver la redacción final con aquélla con que salió por primera vez al mundo pero en eso consiste el sistema parlamentario y las sociedades democráticas. El resultado final es a priori, por lo menos en cuanto a procedimiento y legitimación del mismo, bastante aceptable.

¿POR QUÉ NO ES TAN MALA COMO LA PINTAN?

    Para responder esta pregunta hemos de profundizar un poco en nuestras respectivas psiques de filibustero y transformar el cerril "Arrg, ¡Qué me cierran Vagos!" por un más cívico "¿Y qué derecho tengo yo a bajarme las cosas gratis?". Debemos extrapolarnos al hecho de haber venido pirateando largos años hasta familiarizarnos con el delito y acercarnos a esta disyuntiva sin prejuicios. Cerrarse en banda a una opinión, negando todo diálogo, es evidencia de falta de convicción.

    Para descalificar a la ley se han utilizado todo tipo de argumentos y por eso paso a enumerarlos uno a uno para evitar el cacao mental en que se ha convertido la disputa:

  • Descargando no le hago daño a nadie: Falso. Dañas a las compañías que invierten su dinero en generar los contenidos y haces que sus negocios sean menos rentables puesto que contraes su mercado potencial. Reduciendo los beneficios de la industria, provocas la caída de las pequeñas compañías y entorpeces la innovación y la irrupción de ideas nuevas ya que se apuesta solamente por aquéllo destinado a un público mayoritario. Ante este tipo de tesituras, las empresas tienden a concentrarse y optimizar sus estructuras, lo que hace que muchos puestos de trabajo sean innecesarios y por tanto se destruyan.
  • Me bajo el juego/película/disco/porno y si me gusta me lo compro: Aquí cada uno con su conciencia, pero lo más probable es que después de haber hecho uso del contenido está determinación se debilite. Además tampoco es justa: el pago es por el contenido, no por el disfrute del mismo. Si yo no pagase a todos aquéllos que me prestan un servicio que termina por no gustarme la prostitución transexual desaparecería en España.
  • Si no me lo bajase tampoco me lo compraría por lo que no daño a nadie: Falso. Hay gente que no compra absolutamente ningún contenido audiovisual y que sin embargo hace un uso intensivo de los mismos. Si no le interesasen tampoco se los bajaría: yo no masturbo ancianos en el metro aunque sea gratis. Al que se baja cosas regularmente es indudable que le gustan y si tuviese que pagar por ellas seguramente terminaría por adquirir alguna. Además, si no tuviese dinero dejaría de estar pegado al ordenador y pensaría en hacer algo más productivo a la sociedad que trolear en los foros del Marca.
  • La industria es malvada y se aprovecha de nosotros: Verdadero. Sin embargo ésto no nos da derecho a robarles. Las compañías establecen el precio de los productos en base a lo que el consumidor está dispuesto a pagar por ellos. Nuestro mecanismo para presionarlas es bajar la demanda, boicotear sus productos, pero queda cortocircuitado con la piratería. Las cifras de descargas ilegales son esgrimidas por las compañías para justificar la no bajada de precios puesto que demuestran que la demanda existe. Gracias a ustedes la SGAE se las trae de víctima para sodomizarnos a todos.
  • Lo que yo hago es una copia y por tanto no estoy robándole nada a nadie: Falso. El derecho a copia es para uso personal a fin de no degradar el original o para proveernos de un divertido suministro de posavasos. Aunque no esté perfectamente explicitado, las compañías nos venden una licencia individual del producto del que ostentan la propiedad intelectual. Además, copiando dejas de ser un comprador potencial: no lo niegues, bajándote algo demuestras el interés que te suscita. Todos estos problemas legales surgen de la naturaleza de lo digital y de su fulminante evolución, que ha planteado situaciones para las que la ley no tiene respuesta. Pongamos un ejemplo analógico para entender mejor el perjuicio a las compañías: Imagínense a un pastelero. Éste elabora unos lazitos y los coloca en el escaparate de su establecimiento. Para hacerlos ha gastado tanto materia prima como su tiempo y, puesto que ambos valen dinero, lo hace para lucrarse. Pueden imaginarse que el panadero es malvado o que cobra excesivamente por sus productos pero esto no alteraría la metáfora. Ahora imagínense que ustedes van caminando por la acera y se encuentran frente al escaparate de la panadería y que por supuesto les encantan los lazitos como a un cerdo revolcarse en su propia mierda. En la vida real no tendrían más alternativa que entrar y pagar por ellos si quisiesen comérselos, pero fantaseen ahora con la idea de que pudiesen copiarlos. Disfrutarían del trabajo del panadero y no le pagarían nada a cambio. Si lo hiciesen sólo ustedes y la demanda de lazitos fuese elevada no pasaría nada, pero como culo veo culo quiero, todos los comedores de lazitos empezarían a copiarlos y ya no se venderían. La primera consecuencia sería que el panadero dejaría de hornearlos, pero como le habrían cogido gusto a eso de copiar harían lo propio con el pan y los pasteles y si me apuran hasta con el panadero, su señora y su hija y al final el buen hombre tendría que cerrar el negocio. Ustedes ya no tendrían lazitos que comer y el panadero y los 3 rumanos ilegales que trabajaban para él tendrían que dedicarse a adornar las oficinas del INEM.
  • Las páginas con contenidos ilegales no se lucran con ellos: Falso. En primer lugar postear contenidos gratuitos que se benefician para más inri de las vías publicitarias con que los respaldan sus legítimos propietarios incrementa enormemente la afluencia de visitantes. Esto es algo contra lo que no puede competir una página con una caca en el logo y que sólo puede ofrecer un tocho de texto para leer y cuatro fotomontajes cutres. Yo genero contenido aunque sea una mierda y no me visita ni el tato y otros enlazan material que no les pertenece y revientan el contador de visitas. Y, cuantas más visitas, más ingresos publicitarios. En ésto la mierda salpica hasta al mismísimo Google: el aumento del flujo de consultas y del tráfico por sus servidores les reporta su mayor fuente de ingresos que no es otra que la publicidad. Ésto en el caso de los torrent, porque en el de los ftp, se recompensa a quienes suben contenidos a sus servidores en base a la cantidad de descargas que registran. En teoría no se puede almacenar material protegido por copyright, pero como cualquiera de ustedes sabrá son enormemente reacios a difundir el listado de lo que albergan y mientras deciden si suprimen algo o no se lo bajan unos cuantos millones de personas.
  • Enlazar contenidos ilegales no es un delito: Falso. En primer lugar, aquéllos que postean los links son sus creadores: sólo hay que ver como se ponen si te atribuyes tú los enlaces. En segundo, aunque utilicen este tipo de argucia legal siguen colaborando en un delito de difusión de contenido ilegal. Es como si yo les preguntase por un sicario para matar a mi mujer y ustedes me dijesen que su cuñado estaría dispuesto a hacerlo por un bocadillo y una tapa de calamares o como si ustedes regentasen una tienda de radio-cassettes robados. Ustedes se enriquecen con una mercancía de la que conocen su origen ilícito.

 
Mazinger respondiendo a la pregunda de un sacerdote irlandés de dónde estaban los monaguillos.

  • Ver cine es más cómodo en casa: Depende. Aquí poco tengo que añadir a lo dicho por Carles Torras en Días de Cine: "Ir al cine es como hacer el amor y verlo en tu casa en el ordenador es como masturbarse". Ante toda esa gente que, ya sea porque son unos vagos de mierda o unos agorafóbicos, que prefieren ver una película en un screener cutriento o mutilada por la publicidad en la televisión no puedo más que decir que respeto sus gustos de mierda aunque no los comparto. Las distribuidoras no son ajenas a todos estos usuarios pero se encuentran, tanto las tradicionales como las creadas específicamente para la web, conque han de competir con páginas que ofertan contenidos gratuitamente. Volvamos a la historia de nuestro panadero cual Rajoy con su dichosa niña: Nuestro desdichado protagonista decide emigrar para ganarse la vida a un país con mayores oportunidades, digamos por ejemplo Francia. Al llegar, decide abrir una panadería porque tiene unos ahorros de robar un banco y además es lo único que sabe hacer. Para levantar el negocio ha de enfrentarse a una serie de gastos fijos tales como: los costes de la harina y vete tú a saber que más cosas con que hace los pasteles, la carga impositiva y los salarios de los empleados que se han encarecido porque allí está mal visto eso de contratar irregulares y mucho más no pagarles. Pero el verdadero quebradero de cabeza de nuestro pastelero es una panadería mágica situada en la misma calle. En ella las materias primas de la mejor calidad surgen de un vórtice espacio-temporal, los panaderos son un par de duendes que no conocen eso de los convenios colectivos y no se pagan impuestos simplemente porque está fuera de la ley y no han pedido permiso a nadie para abrir el chiringuito. Así que, ante un competidor que oferta gratuítamente sus productos y recibe sus ingresos de otros conceptos no sirven de nada la innovación de nuestro pastelero, el que baje el precio hasta rozar el beneficio 0 y mucho menos el que ofrezca de regalo, previo rellenado de una cartilla, productos ignominiosos con el emblema del Real Madrid.  Nuestro pastelero, harto de la vida y de las paranoias a que lo somete este humilde cuentacuentos, decide acabar con su vida en la amasadora de pan. Las consecuencias no se hacen esperar: cuando se descubre que el vórtice espacio-temporal de la pastelería rival comunicaba con el almacén de la de nuestro infortunado ya es demasiado tarde y la venta de bollería se va a la mierda, en segundo lugar los proveedores tanto de harina como de serrín y pilas gastadas pierden a uno de sus mayores clientes y comienzan a dedicarse al tráfico de armas para cubrir las pérdidas, el estado deja de percibir los impuestos de nuestro panadero que sería rácano y falsearía las cuentas además de irse de putas como todo pequeño empresario pero contribuía al mantenimiento de las instituciones estatales y al capital para ayudas y subvenciones y finalmente, y no porque no haya más afectados sino porque ya no se me ocurren más payasadas, dejaría en el paro al pequeño transportista que distribuía cucuruchos para helados y nata montada a pequeños supermercados, bares y prostíbulos.

Aquí tenemos a un duende de la panadería mágica duplicando los lazitos inspirados en el logo de esta página.
  • La ley atenta contra la libertad de expresión: Verdadero. Pero por el simple hecho de vivir en sociedad ya vemos mermados nuestras libertades. Por ejemplo: Cuando paseo por la calle y veo a una muchacha atractiva desearía lanzarme sobre ella y poseerla furiosamente sobre la acera pero, como es delito, tengo que cortejarla para conseguir lo que quiero. Lo que en la naturaleza sería un si te he visto no me acuerdo, en sociedad se traduce en una hipoteca, chiquillos y depresión crónica. Vivir en sociedad implica ceder parte de nuestra libertad en pos del bien común y el establecimiento de una serie de principios inamovibles sobre los que edificar nuestras vidas. Puede que ustedes estén o no de acuerdo con el capitalismo, pero es el sistema económico en que nos toca vivir y en él para comer hay que ganar dinero. Si todos piratean los generadores de cultura no ganan dinero y, en consecuencia, no comen con las funestas consecuencias que esto tiene para el cuerpo. Si no les gusta que esto sea así, levanten el culo de sus sofás y descubrirán que la ley Sinde es el menor de sus problemas.
  • Existen presiones extranjeras para que adoptemos la ley: Verdadero. Como ha destapado wikiLeaks ha existido una gran presión diplomática sobre España para endurecer su reglamentación respecto a la propiedad intelectual. Como siempre todo lo que huela a Estados Unidos huele mal pero en este caso no hay nada que reprocharles más allá de la injerencia política. Como mayor productor mundial de contenidos audiovisuales es lógico que trate de hacer valer sus derechos en el extranjero, especialmente cuando en nuestro país la legislación era prácticamente inexistente.
  • No se puede cobrar por la cultura: Falso. Los generadores de contenidos dedican a esta actividad, como es lógico, todo su tiempo. Es su actividad profesional y por tanto es lógico que sean retribuídos por el ejercicio de la misma. Si quieren formas de ocio y cultura gratuíta tienen otras muchas que no cuestan nada: tanto aquéllos contenidos cuyos derechos han expirado y son de dominio público como actividades tan gratificantes y gratuítas como follar excepto que se vayan de putas, pasear, sumarse a las brigadas yihadistas, charlar con los amigos, dedicarse a la ultraviolencia, charlar con las amigas que se quiera follar y un sinnúmero de actividades. Nadie se muere por no ver una película o dejar de oír un disco. No son productos de primera necesidad y si disponen de un sueldo, cosa difícil hoy en día, pueden permitirse su consumo aunque de manera mucho menos voraz. La cantidad de contenidos que adquieran dependerá de la importancia que les den a los mismos. Ya conocen el clásico "en la vida no se puede tener todo".
  • Los autores cobran una miseria por sus obras: Verdadero. Lo que no quita que este sea un argumento lamentable para defender lo indefendible. Ya sabemos que las distribuidoras son malas y que la SGAE reparte lo que recauda como le sale de la polla pero este no es un asunto que nos concierna a los consumidores. Este es un problema de los autores y son ellos quienes han de resolverlo. Yo tampoco siento simpatía por este tipo de empresas pero son necesarias. Sé perfectamente que en el mundo actual los creadores pueden distribuír directamente sus contenidos y percibir la cantidad íntegra que paga el usuario pero así dejaría de ser una industria. Creo que ya hay bastante desempleo como para destruír toda una estructura de la que dependen numerosos puestos de empleo para hacer millonarios a cuatro autores. Eso sí, no niego que la parte del pastel que les toca actualmente es a todas luces insuficiente.

    De este tocho de texto se deduce que estoy enfermo y ampliamente reprimido y otras cosas que sólo admitiría en presencia de mi abogado, pero también que, tumbando la mayoría de argumentos que esgrimen aquéllos que se agarran a cualquier excusa como a un clavo ardiendo para cerrarse en banda a la ley, he expuesto sobradamente mi punto de vista. 

    La tan denostada ley Sinde simplemente pretende llevar las cosas al camino del que nunca debieron apartarse. Es de sabios el rectificar y el admitir las propias faltas; lo que hacíamos ahora, aunque no lo parezca, es delinquir. Puede que no podamos ver 5000 películas al año, escuchar todos los éxitos de Manolo Escobar y esta lista entera, jugar o todo cuanto puto videojuego sale aunque sepamos de antemano que es una mierda o leer chorrocientosmil cómics y ver tropocientasmil series para aumentar nuestra cultura friki y fardar ante otros inadaptados, pero quizás empecemos a disfrutar las cosas y a darles el valor que realmente tienen.
 
    Ahora, cual Rajoy en un debate, les recuerdo a nuestro panadero putero, explotador y adulterador de la materia prima, pero trabajador a fin de cuentas. Hagan uso de esa cualidad tan humana que es la empatía e imagínense por un instante que ustedes son él. Seguro que no les gustaría que viandantes copialazitos y establecimientos mágicos explotaduendes les jodiesen el negocio porque así como algunos cobran, y por tanto comen por limpiar escaleras, trabajar en la Meristation hacer críticas bajo soborno, casarse con gente que sólo quiere los papeles, hacer de mujer-florero para el jefe, insertar penes de animales en otros y esporádicamente en uno mismo, hacer de hombre-florero para el jefe, lamer culos, intimidar a pequeños comerciantes, dejarse su vida y su salud en una ocupación que les da cuatro duros pero que hacen ricos a otros por tocarse el nabo, vender consoladores y tupperwares a domicilio, hacer creer a la gente que te interesan sus problemas y que por tanto has de ser su presidente y un sinnúmero de trabajos más, ustedes cobran por engordar a base de pasteles a la gente y son una parte más de la humanidad que existe por una demanda de la misma y que permite que esta máquina herrumbrosa que llamamos sociedad siga funcionando.

    Lo que les pido es un ejercicio de coherencia: La piratería es inadmisible se mire por donde se mire y que resulte anónima y sumamente fácil de ejercer no evita que constituya un atentado sino contra la ley si contra la justicia. Si la ley Sinde no les gusta, algo que puedo admitir, propongan otra más equilibrada o mejor redactada pero siempre con miras a acabar con esta lacra.


Rajoy tratando de imaginarse a nuestro panadero.




Motivacional de mierda II



    No me dirán que, por lo menos en esta foto, Raul Julia y Özil no son idénticos. También aprovecho para dedicar este post a un actor que será reconocido por sus peores películas y que sin embargo tiene muchas más de enorme calidad.